lunes, 21 de julio de 2014

 TIEMPO DE VACACIONES...

Es genial ir de vacaciones con la esposa en el verano. Es uno de los momentos más satisfactorios para las parejas en las que el marido intenta convencer a la esposa de que joda con otros y ella dice que sí en la cama, mientras está jodiendo con su marido, pero todo se queda ahí. Son mujeres que lo más que hacen es ponerse ropa atrevida en los lugares de vacaciones, donde nadie las conoce, e ir a discotecas o clubs a darse un buen lote. Son las mujeres que en determinados círculos se las llama “calientapollas”.
Recuerdo cuando todavía no era un cornudo de verdad, qué mi mujer y yo nos íbamos a la playa a lugares alejados de nuestra ciudad, y en los que había un ambiente sexualmente muy libertino  para que mi mujer se fuese “soltando” poco a poco y yo pudiera pensar en situaciones reales que además me ofrecían esperanza de que mi sueño de ser un cornudo se hiciese realidad.
Mi esposa nunca hizo ninguna objeción a ponerse ropa muy atrevida, tan atrevida como la que más. Al principio ella utilizaba bikinis y tangas “normales”. Pero en la playa había mujeres que llevaban unos que sí que se 
 
 podían llamar pequeños. Bastaba que yo me fijase en esas mujeres y que le dijese ¡Qué buenas están!, para que ella, aplicando su máxima “Para que otras te pongan la polla tiesa prefiero ponértela yo”, se comprase los modelitos más atrevidos.
 Recuerdo que vimos en una tienda un modelito que prometía ser muy atractivo; entró a probárselo; su talla le quedaba muy bien, pero ella pidió tallas más pequeñas; cuando se probó la más pequeña la vendedora le dijo: esa es muy pequeña, solo te tapa el coñito.
 No lo dudó un instante. Se llevó dos de ese modelo y esa talla.
         Ni que decir tiene que cuando se daba un paseo por la playa se llevaba todas las miradas de los hombres. A mí me encantaba que lo hiciera, me gustaba muchísimo que se luciese y que la deseasen. Ahora, que ya tengo unos buenos cuernos, me sigue gustando.
          Aquellos  paseos provocaban unas jodidas impresionantes. Antes de joder y mientras jodíamos hablábamos de los tíos que la miraban, como a algunos se les ponía la polla tiesa y se tenían que tumbar boca abajo para que no se les saliese, cómo otros dejaban que se les notase bien que la polla se les pusiese tiesa para que ella la viese y tuviese ganas de probarla. Mientras jodíamos me contaba que se excitaba mucho viendo enderezarse las pollas de muchos hombres y que le daban ganas de meterse alguna de ellas, que a lo mejor la próxima vez lo hacía, pero todo quedaba en palabras.
         Cuando se tumbaba boca arriba y boca abajo, tomando el sol con las tetas al aire  y con las piernas ligeramente abiertas, pensaba en lo buena que estaba y en cómo  yo iba a disfrutar si la viese con un macho encima metiéndole la polla por delante y por detrás. Tardé bastante tiempo en ver realizado ese sueño, pero al fin lo logré.
  
 
         He pasado agradables momentos de una gran excitación cuando salíamos por la ciudad y ella llevaba ropa muy excitante sexualmente. Eso no la costaba mucho, es más, creo que no la costaba nada.

         Recuerdo especialmente vestidos bastante trasparentes a la luz del día y ponibles por la noche. Ella se los probaba y me los enseñaba con la luz del sol, de forma que se le notaba todo su cuerpo, y encima no se ponía bragas ni sujetador, con lo que mi polla se ponía como una roca no solo por verla, sino por como la iban a ver los hombres por la calle. Cuando salíamos por la tarde/noche las trasparencias eran menos claras, más insinuantes y más imaginativas. Estaba buenísima y los hombres se la comían con la mirada. De vez en cuando me decía con ironía: ¿Se te pone tiesa de ver cómo voy y como me miran los hombres?
         El último verano antes de que se la metieran hubo un acontecimiento magnífico para mí y posiblemente para ella. Fuimos a una discoteca, yo me senté en el bar y ella empezó a bailar. Rápido tuvo un macho  a su lado. Se pegó un lote cojonudo. La tocó el culo, las tetas y el coño brevemente. Creí que saldrían, se irían al hotel y joderían. Pero fue que no. Me contó que en el momento final no se atrevió. Dejó al chico. Se vino conmigo y nos marchamos.
          ¿Y todo esto para qué sirvió? ¿Para ponerme la polla tiesa cuando lo veía o pensaba en ello?  ¿Para disfrutar más cuando jodíamos? ¿Ver lo buena que estaba e imaginar cómo iban a disfrutar otros machos de metérsela a una hembra tan buena? Yo creo que sirvió para esto y para más cosas. Para ella tenía que ser muy gratificante ver como otros machos la deseaban y cómo su marido también. Darse cuenta de su atracción la excitaba y en el fondo empezaba a pensar en que la jodiesen otros hombres. Ver como yo me excitaba muchísimo y como en consecuencia disfrutábamos mucho jodiendo.  Fue confiando más en mí al ver que yo no tenía celos porque se exhibiese y fuese deseada por otros machos. Todo esto y alguna cosa más fue lo que ayudó a que en unos meses se abriese de piernas, de que la polla de otros entrasen en su coño y a que yo poco a poco fuese un buen cornudo.
Pero ahora en que ya tengo los cuernos bien puestos, las vacaciones nos aportan cosas que son diferentes.
  Ahora solemos ir a lugares donde los machos tienen fama de tener unas buenas pollas, largas y gordas,  y así veo a mi mujer  disfrutar con ellas y de paso, yo también. En estos sitios mi mujer se da autenticas hartones a joder. Todos los días jode y en algunas ocasiones varias veces al día. Yo estoy en el Paraiso, un cornudo no puede pedir más.

Además, como son acontecimientos extraordinarios por la total ausencia de estos machos en el lugar donde vivimos, su recuerdo y los comentarios que hacemos en la cama sobre aquellos momentos, nos sirven para disfrutar un montón mientras jodemos.
         Animo a todos aquellos maridos que desean tener cuernos a que aprovechan las vacaciones para disfrutar de unos cuernos simbólicos, y aunque ahora sean los únicos que pueden tener, a lo mejor ayudan a tenerlos de verdad.
         

sábado, 19 de julio de 2014

CONSULTA DE LUIS 2ª parte.
Luis nos sigue contando su situación y pregunta algunas cosas. He aquí su interesante relato.

Buenas tardes:
        Te escribo para contarte que hace 2 semanas que "oficialmente" decidí consentir que Gracia tuviera sexo con otros chicos. Al principio cuando empezamos a hablar esto, ella negó todo incluso que me fue infiel en nuestra propia cama pese a que la había visto con mis propios ojos. Después fue admitiendo todas sus infidelidades. Confesó que no les quería, pero que sentía un fuerte impulso sexual hacia un tipo de hombre que luego no le gustaba para compartir su vida. Admitió que no me deseaba como a ellos, pero que apreciaba en mí otras virtudes, especialmente mi lealtad hacia ella y mi tolerancia.
Estas primeras veces ha ido ella sola con otros chicos, pero mañana vendrá a casa uno de ellos a cenar.

 Cree que si los veo juntos entenderé porque le gusta tanto follar con ese tipo de chicos.
Desde que lo hablamos ambos hemos cambiado un poco. Ella esta mucho mas desinhibida y yo siempre estoy excitado y pajeándome. Cuando le requiero sexo a Gracia ella me dice que necesita reservarse para los demás. Suele empezar a pajearme, pero me deja terminar a mi solo. Yo tengo que admitir que la auto satisfacción cada vez me gusta más, y me pregunto si es normal.
Tampoco  dejo de preguntarme si todo esto seguirá siempre así. Me siento como si me estuviera bautizando en una vida nueva y que estoy cambiando muchas maneras de ver las cosas y a las mujeres.
Un abrazo.

         Amigo Luis, desde luego que eres afortunado. “Así se lo ponían a Felipe segundo”. Ya quisieran muchos aspirantes a cornudos que su novia o su mujer reconociese haberle puesto los cuernos, su decisión de seguir poniéndoselos y hacer que la vea en casa jodiendo con otro para que así entienda por qué lo hace. Yo soy ahora un cornudo veterano, pero yo estuve casi unos 8 años imaginando e intentando tener cuernos hasta que logré ver a mi mujer abierta de piernas y a otro metiéndosela.

         En cuanto que te estés pajeandote con muchísima frecuencia no hay nada que decir.  Al único que le tiene que parecer bien es a ti y si así disfrutas pues adelante. Personalmente no es hacerme pajas lo que más me satisface, prefiero aguantar las ganas y joder a mi esposa cuando ha terminado de joder con otro o cuando vuelve a casa bien jodida. Todo es cuestión de gustos.

         En cuanto a preguntarte si todo esto seguirá siempre así no puedo decirte nada. Hay parejas, entre las que nos contamos mi mujer y yo,  que llevan este tipo de vida durante muchos años (yo llevo 18 años) y como pareja viven muy felizmente. A otras parejas no les va también, y al poco tiempo su relación termina. La duración de las parejas en este tipo de vida es similar a la de las parejas o matrimonios convencionales, unos duran mucho tiempo y otros se separan más o menos pronto.
         Claro que te estás bautizando en una vida nueva ¿Hace uno o dos años pensabas que ibas a tener una relación de este tipo con una chica? Claro que todo esto hace cambiar tu manera de ver las cosas y las mujeres. No es nada raro que llegues a ver el amor entre un hombre y una mujer desligado del sexo, y que quieras a tu chica por cosas diferentes a lo buena que está o a lo bien que jode o lo bien que te la chupa. Seguro que ves las cosas de otra manera.
         Bueno Luis, bienvenido al mundo de los cornudos y que disfrutes con tus cuernos, que por lo que cuentas los vas a tener pero que muy, muy hermosos.

Un cordial saludo. 

viernes, 18 de julio de 2014

CONSULTA DE LUIS

Luis nos cuenta lo siguiente.
Soy un chico de 24 años que nunca ha tenido mucha suerte con las mujeres hasta que conocí a Gracia. Gracia es una chica excepcionalmente guapa e inteligente, de pelo muy negro y de piel muy blanca, ojos verdes que quitan el hipo, una sonrisa que me quita el aliento y un cuerpo que atrae a todos los hombres.
El caso es que por una vez en la vida tuve suerte con ella y no solo conseguí que nos acostásemos, si no que seguimos viéndonos hasta que se vino a vivir en mi casa, un chalet en las afueras de Madrid. 
El caso es que llevamos 6 meses viviendo juntos y todo es maravilloso. Desde que la conozco ella siempre ha tonteado con otros hombres, por lo que no le di mucha importancia a que lo siguiera haciendo al vivir juntos. 
El caso es que el otro día vi, subir en su coche a otro chico.  No le di importancia y tras unos recados me fui a casa... al llegar oí unos ruidos y me deslice por la puerta de atrás y la descubrí follando con el mismo chico.
No pude evitar sentir muchos celos, pero a la vez una enorme excitación que me llevo a masturbarme... lo peor es que creo que ella también me vio a mí y me sonrió.
Ahora no se cómo afrontar esta situación.
Un saludo.

En lo que tienes que aclararte es si realmente te gusta ver como otros joden a tu novia y si te produce excitación y placer. Por lo que dices parece que a ella no le importa que la veas joder con otro y que ella no se corta un pelo en follar con quien le apetece. Si te gusta ser un cornudo creo que lo tienes muy fácil. Muy poquitos cornudos lo han tenido tan en bandeja como tú.
Si estás decidido a entrar en el mundo de los cuernos cuéntale que la has visto joder con otro, que te excitaste mucho y sentiste placer, que no te importa que joda con otros siempre que solo sea disfrute sexual y no haya nada de enamoramientos ni encariñarse. Hablad de alguna cosa más que os pueda interesar a los dos, dejadlo todo muy claro para que no haya malentendidos y  a disfrutar. 
Tú disfruta viendo como la joden y sintiendo tú polla dentro de su coño cuando aún lo tenga con la leche de otro y ella haciéndote feliz y dándose un poco de gusto por todas partes.  .
Suerte y que todo se te solucione. Si os convertís en una pareja cornuda, bienvenidos. ¡Ya verás lo bien que os lo pasáis!
Un saludo.

lunes, 14 de julio de 2014


Hay ocasiones en que en las parejas cornudas, a la esposa le gusta humillar al marido y a este le gusta que le humillen. Pero esto no ocurre instantáneamente, sino que suele haber un proceso gradual.
¿Qué hacer cuando la esposa decide que va a salir con su amante y ya no se conforma con humillar y poner los cuernos al marido en el hogar? La relación entre la esposa y el amante ha crecido y quieren pasar más tiempo juntos además del que pasan en la cama. Ella le dice al esposo que no se preocupe, que no pasa nada, que ella todavía le ama, que esto es bueno para él porque así le humilla fuera del dormitorio. Al marido le parece bien y empieza  a disfrutar con esa idea.

Todo comienza inocentemente reuniéndose para el café de la mañana con su amigo o amante, luego progresa con dos comidas a la semana y luego sigue tomando una copa después de cenar. Hasta ahora no hay problema, ella ama al marido y va con el amante para pasar un rato.

 El problema viene cuando se ven en público con tanta frecuencia que la gente empieza a darse cuenta y a hacer preguntas al marido. El marido dice que él es “un amigo del trabajo” o un “conocido de negocios donde ella trabaja”. Él se ruboriza, tartamudea y balbucea cuando intenta dar una explicación más o menos convincente pero se da cuenta que no convence a casi nadie.
Los vecinos ven como otro hombre entra en su casa y que a veces sale con la esposa tratándola de una manera un tanto cariñosa. A los vecinos y conocidos les encanta hablar y chismorrear. A la esposa no le importa, ella no lleva cuernos, ella es la que los pone.
El marido aparentemente esta avergonzado cuando un vecino le pregunta por su esposa y se da cuenta de que le miran, y hacen comentarios con risitas e insinuaciones, pero en el fondo le gusta que se sepa que su mujer le pone los cuernos.
El macho o machos con los que jode la esposa son hombres viriles, con gran polla, al lado de las cuales, la del esposo, totalmente afeitada junto con los testículos, palidece y hasta es un poco ridícula.
         La esposa sabe que la gente comenta y señala al esposo como cornudo. A ella le gusta porque supone más poder; para el esposo es vergonzoso, humillante y castrante, pero cada vez le encanta más.
Los vecinos de sexo masculino, en especial que la han visto el cambio de una mujer normal a una esposa  con  ropa sexy que acentúan su figura hermosa y su sexualidad, babean por ella. Las mujeres del barrio miran hacia otro lado cuando el marido o la esposa pasan a su lado,  pensando que ella es una puta y el marido es un cobarde. Pero ignoran que si tuvieran este estilo de vida sus vidas podrían ser mucho más ricas y ser más felices.
Al marido le gusta la humillación y sonríe a sí mismo pensando ¡Qué importa lo que piensen los vecinos!

domingo, 6 de julio de 2014

LA CONSULTA DE JAVIER
Javier nos escribe y nos cuenta lo siguiente.
Llevo años fantaseando con ser un cornudo. Ha llegado el punto en que la única manera de poner dura mi verga es que ella me trate de cornudo y me hable de ello. Poco a poco ella ha ido perdiendo el pudor y se muestra por cam y hasta ha vuelto a contactar con un exnovio, se hablan por teléfono y se escriben por whatsapp, ella le ha mandado fotos de su chocha y tetas y él otras de su verga. Ella me dice que si estoy seguro ella se vuelve la puta de él! Te confieso que me da un poco de miedo, pero me excita mucho... ¿No sé qué hacer?
         Tú y tu mujer estáis en el periodo de fantasía cornuda. Pensar que se la van a meter os excita mucho a los dos, sobre todo a ti. Ella te dice que no le importa ser la puta de él, pero, ¿realmente es así? Solo ella lo sabe.
 
Tú estás en el filo de la navaja. Por un lado te excita mucho pensar en tu mujer jodiendo con otro, por otro te da un poco de miedo. La solución que yo veo ya la he escrito en numerosas ocasiones: mira como ella se da unos buenos sobos con otros hombres en una discoteca o local de intercambio o club.
 
         Y te digo sobos para que sean varios y de varia intensidad. Al principio unos buenos achuchones y poco más, luego que le toquen las tetas y al final el coño. Si ella se atreve que dé una buena mamada y una buena paja a otros hombres. Observa  tus reacciones y que ella observe las suyas. Hasta ahora no ha pasado nada irremediable. Si estáis seguros del paso siguiente, adelante.
Y el paso siguiente es ver como se la meten de verdad. Y en ese momento vas a  disfrutar y a sufrir como el cornudo que ya eres, pero ya no hay vuelta atrás. Ya la ha jodido otro delante de ti y eso no tiene vuelta de hoja.
Si los dos no disfrutáis con la nueva experiencia y decidís olvidar totalmente lo sucedido y no hablar nunca más de ello también lo podéis hacer.
 
Pero si los dos disfrutáis, pues adelante y ¡bienvenidos al mundo de las parejas cornudas!
         Un saludo.

sábado, 5 de julio de 2014

CONSEJOS A ANA – 2ª Parte.

            Ana ha respondido al email que le envié y a los consejos que le daba en el blog, en el artículo titulado ¿QUÉ INDICIOS DESCRIBEN A UN HOMBRE CORNUDO?
 Este es un extracto del email que me ha escrito:

Hola, muchas gracias por tu respuesta. 
Me decidí a poner en práctica tus sugerencias, y el fin de semana pasado, hice por coincidir con uno de mis exnovios  en los locales que solíamos frecuentar... tuve suerte y cuando vi a mi ex con su grupo de amigos, no deje pasar la oportunidad de darles un buen calentón desde el momento que les saludé. Mi novio parecía en shock, pero yo seguí adelante.
            Me pasé la noche bailando con Jorge (mi antiguo novio) y sus amigos y dejándome sobar por todos. Cuando llegamos al último local, Luis (mi actual novio) estaba dormido en el coche, así que lo dejé ahí y me fui con Jorge. Ni que decir tiene que nos besamos a gusto y le permití meterme mano todo lo que quiso... y yo a él, le hice una pequeña paja.
Como no había terminado ni mucho menos satisfecha, al llegar a casa intenté que Luis hiciera algo, así comencé a masturbarlo, y me sorprendió que se corriera en seguida casi sin un sonido... normalmente los hombres cuando beben mucho tiene algún problema para mantenerla dura.
Yo reconozco que temía alguna reacción celosa por la mañana por mi comportamiento como una zorra de por la noche, sin embargo, está aun mas cariñoso... y aun mas pajillero si es posible, lo que alienta mi pensamiento y deseo de que pudiera ser un cornudo de tomo y lomo. Hablamos un poquito el domingo del asunto, y él  simplemente y me dijo que la gustaba que lo pasara bien y que lo importante es que este a su lado siempre.
Quiero dar un paso más, pero antes me gustaría saber tu opinión, sobre como transcurrió todo.

Lo primero es darte las gracias por tu confianza.
Pasemos a analizar lo que me cuentas.
En primer lugar tu novio parecía en shock cuando te vio darte un buen calentón. Eso es normal, pues una cosa es imaginar a tu chica dándose un buen lote y otra cosa es verla haciéndolo.  El que bebiese es también normal, pues intentas animarte en esa situación.
Recuerdo cuando vi por primera vez como se la metían a mi esposa. Fue un montón de emociones todas a la vez: estaba excitadísimo, deseaba que todo terminase, deseaba que continuase y que se corrieran varias veces,  miraba y miraba como le metían la polla, deseaba darle de leches al que se la estaba metiendo, y así un montón de pensamientos y emociones tremendamente contradictorios. Decir que estaba en estado de shock es una buena manera de definirlo.
Algo que a él le pudo afectar, aparte de ver cómo te sobaban, es que todo este sobo fuese con tu exnovio. Todos los cornudos tenemos miedo de que nuestra esposa o novia se enamore del hombre con el que va para sus prácticas sexuales, sobre todo al principio
Es una buena señal que le hicieras una paja y que se corriera enseguida, pues indica que estaba muy excitado, y si no le hubiese gustado nada tu show no estaría así. También es muy  significativo que no te hiciese ningún reproche ni mostrase celos al día siguiente por la mañana.
Que el domingo te dijese que le gustaba que lo pasaras bien y que lo importante es que estés a su lado siempre es muy clarificador. Parece que Luis  desea que tú estés siempre con él, sea al precio que sea. El desea que tú seas feliz y lo pases bien, pero que no le dejes. Pero esto no quiere decir que él disfrute viendo que estás con otro hombre.
             Cuando estés jodiendo con Luis o sobándole háblale de lo bien que se lo pasa cuando te ve como otros te manosean y como se le pone de tiesa. Lo que se pretende con este tipo de conversaciones es que piense en el disfrute que siente viéndote con otros y que exprese ese disfrute. Háblale, pero siempre en la cama, de si le gustaría ver como otro te la mete y de lo que disfrutaría él por verte, por excitarse y por joderte al final, después que el otro macho haya terminado y lo que disfrutarías tú con un macho de buena polla, y luego con él como punto final.
 Utiliza tu tacto en estas conversaciones para no ser agobiante.
En todo lo que has contado no aparece nada de humillación por parte de Luis. A muchos cornudos les gusta que les humillen. A lo mejor a él también le gusta, pero eso lo tienes que averiguar tú en la cama hablando con él. Las conversaciones de almohada suelen ser las mejores para hablar de estos temas, y hablar muy sinceramente.
Yo, como cornudo, te sugeriría que no volvieses a darte el lote con tu exnovio para que Luis no tenga miedo de que le dejes y te marches con él. Búscate un hombre u hombres con los que no hayas mantenido relaciones afectivas con anterioridad y que te den otra vez un buen sobo delante de él. Pero como nuestro gran miedo es que te unas afectivamente al macho que te atrae sexualmente, dile con frecuencia que le quieres mucho, que lo que haces con otros hombres es solo sexo, y esto lo debes repetir siempre antes de disfrutar con otros hombres y después de disfrutar (¡Ah! Y si te es posible mientras te estás dando el sobo).
         Sigue hablando con Luis sobre este tema e insinúale que te gustaría que otro te la metiera, pues él no te hace gozar del todo en la cama (pero esto díselo con tacto y con cuidado, y no de forma brusca) y siempre recordándole que a él le amas y le quieres y que con otro u otros solo buscas sexo y nada más. También dile que con él seguirás jodiendo y que vuestra vida sexual no cambiará.
Creo que lo tienes bastante fácil y que dentro de poco tu novio será un cornudo de tomo y lomo, y tú una mujer que disfrutarás de otras pollas y de dar gusto al cornudo de tu novio.
¡Qué tengas suerte!
Te agradecería que me contases lo que va pasando.