miércoles, 17 de diciembre de 2014

FOTOS


Miro como mete la enorme polla en el interior de mi esposa. La folla fuerte y profundamente, dos cosas que nunca fui capaz de hacer con mí pequeña polla. A medida que pasa el tiempo sus gemidos aumentan y poco a poco cada vez se abre más de piernas, creo que para que se la meta todavía más adentro. Ella empieza a correrse y a pedirle que la riegue con una buena ración de leche. En el momento en que los dos explotan mi mano se llena con mi esperma. Los tres nos hemos corrido casi al mismo tiempo.

 Cualquier esposa de un cornudo puede hacer realidad su sueño de que se la meta un negro de gran polla, pero se lo tiene que decir a su marido de forma que sea algo atractivo también para él.


-     ¡Cariño! ¿Qué momento te ha gustado más?
-     Cuando él la tenía tiesa y dura y te la metió hasta los cojones.
-     ¿Y cuál fue el mejor momento para ti?
-     Pues no te puedo decir… tal vez cuando nos besamos e hicimos un 69, él me lamió el coño de una manera increíble… o cuando yo estaba desnuda y le invité a la cama y vino con la polla tiesa y dura, me produjo una gratísima impresión… o cuando yo gemía y chillaba y él se corrió dentro de mi coño… ¡Qué más da! ¡El caso es que los  dos lo hemos pasado estupendamente!

 Mi marido insistió en que me pusiese esta ropa interior y me ayudo a vestirme para que estuviese atractiva cuando llegase mi amante. Mientras me vestía con esta ropa su polla estaba tiesa. ¡El timbre de la puerta, cariño! Abrió y cuando me vio mi amante realmente apreció mi atuendo, tanto lo apreció que su polla también se puso tiesa. Yo me alegré pues la metida sería perfecta.


Sí, ella sabe que su marido está allí mirando. El está viendo como ella hace alarde de sus fantásticas tetas delante de los chicos que hay en el club y que todos están dispuestos a joderla. Ella disfruta mucho con esta situación sabiendo que a su cornudo marido no le importa, y que encima le gusta mucho la forma en que coquetea y luego jode.

 ¡Huy cariño, estoy tan emocionada! Seguro que los chicos del club no van a ser capaces de apartar sus ojos de mi vestido. ¡Dios mío! Ya siento que mi coño está húmedo pensando en cómo esta noche te voy a poner unos hermosísimos cuernos. ¡Cómo vas a disfrutar cornudo cabrón!

El marido encuentra así a su esposa cuando llega a casa. Ella está saliendo para ir a encontrarse con su macho. Ella viste siempre así cuando va a encontrarse con él. Al marido le encanta verla así, pero en un ataque de pudor le dice:
-     ¿Qué van a pensar los vecinos cuando te ven así?
Ella se ríe.
-     ¿Crees que no lo saben?

Una vez  que le han metido a tu esposa una gran polla, ella tiene la necesidad de seguir con ellas. Que no te siente mal amigo cornudo, no es que ella no te quiera es solo que tu polla no es capaz de tocar los lugares de su  coño que la polla de su semental hace… ella necesita más polla. Y viendo esa cara ¿Cómo puedes negarte a que sea feliz? Y ¿tú no eres feliz viéndola?
  

Cuando es la primera vez, este es el momento más difícil para un cornudo. Es gratificante verla tan caliente, tan cachonda, tan deseosa de macho, sobre todo cuando la esposa es hermosa y sexy. Pero cuando se la ve meterse ansiosamente la polla de otro hombre se siente una sensación indescriptible. Este es un momento que ya no se olvida nunca, y además es un momento que ya no tiene marcha atrás. Cuando la esposa ha hecho esto los cuernos ya no abandonan nunca al marido.

lunes, 15 de diciembre de 2014

COSAS DE MI ESPOSA

COMPARTIR EXPERIENCIAS

Una aportación muy interesante en el que una mujer cuenta la relación que tiene con su marido. Es su visión de vivir en el mundo de los cuernos.
         Siempre le cuento a mi marido mis encuentros con otros hombres, Compartir encuentros con mi marido es esencial, pero la forma de hacerlo es igual de importante.
Al contarle lo que pasó cuando estuve con otro tengo en cuenta que él está "viendo" a través de lo que le cuento. Necesita los pequeños detalles, así como los grandes, para construir esa escena en su mente. Incluso si se trata de una situación que se repite muchas veces, no me salto los detalles porque cuanto más se comparte más aumenta la unión entre él y  yo.
 Siempre que tengo ocasión hago comparaciones entre la polla de los que me la han metido y la suya (de mi marido). Aunque mi marido haya estado presente mientras yo follaba con un hombre y haya visto directamente la polla del macho que me la metía, le cuento detalles de esa polla.
         A mi marido yo le hablo de:
-      Lo larga que es esa polla en términos de hasta dónde me llega cuando me la mete.
-      La forma que tiene: si es más gruesa en la base, si es más ovalada que redonda, etc.
-      Como es la cabeza o glande de la polla: si es más gruesa que el eje de la polla, si tiene un capullo pronunciado y con el borde que sobresale, etc.
-      El tamaño y peso de los testículos, si me caben ambos  en las manos, si he obtenido placer en lamerlos y chuparlos, etc.
-      Las venas que corren a lo largo de la polla
-      De cómo me la mete: despacio, rápido, la mete y la saca, me la mete hasta los cojones, etc.

Yo le hablo de todo esto ha mi marido, incluso si ha estado presente, porque recrea las imágenes de las que le estoy hablando y vuelve a obtener mucho placer, y porque en el fondo le gusta ser humillado, de forma privada, por mis declaraciones sobre la polla de los hombres que me la meten,
Cuando mi marido no ha estado en la misma habitación y hablamos de estas cosas, yo le agarro la polla y le  explico las diferencias físicas entre su polla y la de con quién he estado. También le enseño hasta dónde llegaba, en mi vientre la polla tiesa de ese hombre cuando estaba echado encima de mí pero aún no me la había metido. Lo que le estoy contando es importante para él por lo que he dicho anteriormente, pero es el acto de compartir mis experiencias lo que tiene más valor.
 Yo siempre pido a mi marido a que me ayude a prepararme para un encuentro. Yo creo que tiene un gran valor para aumentar nuestra unión. Que me ayude a prepararme para otro hombre es un acto tremendamente erótico. En esos momentos su polla se pone tiesa y dura, y yo aprovecho  esa ocasión para bromear con él sobre los cuernos que tiene y cómo le van a crecer. Para mí son momentos muy gratificantes pues disfruto de la necesidad que mi marido tiene de mí.
Yo siempre hablo con mi marido  sobre:
-      Que el placer que siento con mis amantes es muy importante para mí.
-      Que el placer que sentimos los dos al ser una pareja cornuda es bueno para nosotros.

         Si mi marido estaba en la habitación mientras yo follaba y vio como abrazaba  y besaba  a mi amante mientras me la metía, yo hablo de ello con él durante los días y semanas siguientes. Mi marido tiene y debe saber cómo me sentí mientras jodía. Es algo fundamental en nuestro matrimonio, aumenta nuestra confianza y nos une más.  Además, hablar de ello le proporciona mucho placer
         Yo le digo como le valoro en su papel de cornudo. Le hago saber cómo me siento sabiendo que él me ama lo suficiente como para        echarse a un lado en el terreno sexual y dejar que otro hombre disfrute conmigo. Yo le digo lo que pienso de él cuando estoy con otro macho y como espero con interés contarle todo lo que ha pasado y todo lo que he sentido.
 
Al final, esta experiencia es de los dos como pareja, a pesar de que otro u otros machos  juegan un papel muy importante. Siempre hay que tener en cuenta que los que estamos  primero somos nosotros dos,  y que lo que hacemos es por el placer de ambos. 

viernes, 12 de diciembre de 2014


Todos los aspirantes a cornudos desean que llegue un momento, el momento de la verdad, el momento en que otro macho jode por primera vez a la esposa.

Una cosa es cuando un hombre y su mujer están hablando sobre ser una pareja cornuda y otra muy distinta es la primera vez que otro hombre se la mete a la esposa.  Es el momento de la verdad, el momento en que la esposa se abre de piernas para otro hombre, momento en que no hay vuelta atrás.
 
 La pareja ha decidido ir por un camino del que no se puede decir: “¡Olvidemos esto, que aquí no ha pasado nada!”, lo más que podemos decir es ¡Olvidemos esto! (pero sí que ha pasado algo).
¡Y qué angustia sentimos los cornudos la primera vez!  Muchas veces, antes de ser cornudos, hemos fantaseado sobre esto durante años, y ahora es algo que va a ocurrir ya. Este es el momento que hemos estado esperando, y esta era nuestra mayor fantasía y ahora se va a convertir en realidad.
  El momento que ella decide dar su cuerpo a otro hombre se convierte en un vínculo que la pareja compartirá para siempre. Y mientras que ella puede estar dando su cuerpo a otro hombre, su corazón todavía pertenece a su marido. Eso no quiere decir que el cornudo no sufra una increíble angustia la primera vez que sucede.
Recuerdo perfectamente cuando mi novia me hizo un cornudo y yo no estaba presente en la puesta de cuernos, e igualmente  como cuando mi actual esposa me los puso y yo estaba presente y me hizo partícipe de ella. Tengo que decir que prefiero  la última a la primera.  
 La diferencia está en que en el primer caso sólo se puede imaginar  lo que está pasando, mientras que en el segundo se está allí y se puede ser parte de la puesta de cuernos.  Cuando no se está no se puede experimentar la dinámica entre ella y el otro tipo, hay que  confiar en lo que te cuenta sobre lo que sucedió. Y entonces la pregunta es, ¿está contando todo lo que pasó?
La primera vez que mi esposa me puso los cuernos fue increíble. Ver salir su voluptuoso cuerpo del  baño del hotel,  ver como la desnudaba, como se le ponía a él tiesa y como se la metía  me dejó sin aliento. Lo que vi, los sonidos y las miradas entre ella y yo fueron increíbles. Aquellos momentos nos unieron y nos acercaron enormemente.
 Una vez que se ha consumado la puesta de cuernos uno se da cuenta de que al final, lo que tanto se ha querido ahora está aquí. Pero no tiene por qué pasar nada desagradable. Si la pareja se comunica y ambos están dispuestos a ir por ese camino, uno puede sentarse, relajarse y disfrutar del paseo. En las parejas cornudas la comunicación es la clave.
 Cuando la mujer pone los cuernos por primera vez al marido es como el primer vuelo en avión. Da miedo, es divertido, es excitante, es angustioso y es gratificante, pero todo en uno.
Es un momento en que empieza una nueva vida en la pareja. 

viernes, 5 de diciembre de 2014

CONSULTAS 


Pregunta: Mi esposa y yo acabamos de celebrar nuestro primer aniversario en el estilo de vida cornudo. Ni que decir tiene que estuvo jodiendo con su amante  unas pocas horas por la noche. Por la mañana me dice que se quiere quedar preñada de su amante. La idea me excita, pero ¿se trata de un juego para ella o es que algunas mujeres desean quedarse embarazadas por su amante?
Respuesta: ¡Felicitaciones por vuestro aniversario! Para algunas mujeres, el embarazo es un potente juego. Es algo que utilizan con relativa frecuencia porque excita mucho a su marido. La mía ha jugado a eso un par de veces y consiguió que yo tuviese un alto grado de excitación. Para otras esposas es un deseo serio. La única manera de averiguar lo que esto significa para ella es preguntárselo  cuando esté fuera de la habitación, sin  su amante y sin ninguno de los factores que a ella le hacen despertar estos pensamientos.


Pregunta: Esta es la pregunta del millón. ¿Quién obtiene el máximo placer de los cuernos? ¿La esposa, el toro o el marido?
Respuesta: Cada uno de ellos tiene su propio placer especial. Todos tienen por lo menos dos placeres: el fisiológico, el de correrse con la polla dentro de un coño, el de la mujer que se corre con una polla dentro de su coño y el del cornudo que o se la menea o espera a que termine su esposa para luego joder con ella. Luego está el placer psicológico que siente cada uno y que posiblemente varíe mucho de unas personas a otras. El cornudo viendo como le humillan. El corneador sintiéndose importante porque una mujer le prefiere a él para joder, antes que al marido. La esposa porque se siente deseada por el macho y por el marido, y siente que domina a éste.



Pregunta: Llego a casa, entro en la habitación y veo esto, ¿qué debo hacer?
Respuesta: supongo que eres un cornudo y que te has encontrado esto de repente, como una sorpresa. Pues tienes que hacer lo que haces otras veces cuando tu esposa está jodiendo con otro macho: quedarte y unirte a ellos y realizar el papel que te tienen asignado en estas ocasiones; o sentarte y ver cómo le entra y le sale la polla a tu esposa y como jadea; o marcharte y esperar a que terminen. ¿A ti que es lo que más te gusta?



Pregunta: Mi esposa, antes de meternos en el mundo de los cuernos, no quería posar desnuda para mí, y mucho menos que hiciese fotos de cuando jodíamos. Ahora insiste en que tome fotos y videos cuando está follando con otros No sé qué pensar de esto.
Respuesta: Yo creo que es maravilloso y que debe considerarse afortunado. Su esposa está totalmente metida en el mundo de los cuernos y esto que me cuenta es como una autoafirmación por  parte de ella. Usted disfrute de sus cuernos, que tiene una mujer maravillosa.


Pregunta: Mi esposa y yo no hemos hecho más que empezar en el estilo de vida de los cuernos. En los encuentros con amigos hay risitas y comentarios velados sobre mis cuernos,  y a mi esposa ya le están echando indirectas los amigos delante de mí. Esas indirectas van en el sentido de que quieren joder con ella, y sospecho que lo consigan, es solo una cuestión de tiempo. ¿Qué te parece esta situación?
Respuesta: Lo que te está pasando es consecuencia de que no habéis mantenida oculta vuestra condición de pareja cornuda, y si no lo habéis hecho es porque  en el fondo os gusta. La experiencia de la humillación del marido, y del acoso a la esposa es parte del paquete completo de los cuernos, así que lo más inteligente es disfrutar completamente de todo ello.


Pregunta: Mi esposa dice que le gusta ir a joder con los  chicos de la playa nudista, porque ella no tiene que andarse preocupando con el tema de los condones, ya que simplemente allí  no hay ninguna disponibilidad. ¿Eso es lógico?

Respuesta: Tiene mucho sentido. Es una razón perfecta para joder a pelo con otros hombres. Además en la paya nudista no hay engaños ni te llevas desilusiones pues enseguida se ve lo que hay, sobre todo si consigues que al aspirante a joder se le ponga la polla tiesa.

martes, 2 de diciembre de 2014

VISIONES DE CORNEADORES
            Los corneadores también tienen su corazoncito, ellos tienen sus emociones y yo siento curiosidad por saber lo que siente un macho como los que joden a mi esposa. Lo que sigue son pensamientos y emociones breves que sienten los machos que colaboran en que tengamos unos cuernos más hermosos.

Hice lo que su marido David no era capaz de hacerla. Ella quería que la diesen por culo, pero él no podía, no se sentía con valor para hacerlo, no se consideraba suficiente hombre. Una oleada de placer me recorrió cuando por primera vez empujé mi polla hacia dentro de ella, haciéndola gemir de placer.  Su instinto le decía que necesitaba esto, y su cuerpo ciertamente parecía estar de acuerdo. 


¡Se siente tanto placer cuando se la meto a tu mujer muy dentro de ella! ¡Mi polla nota unas cosas!


¡Tú esposa…! ¡Vaya boca…! ¡Vaya pezones…!


 Tu esposa me envía de vez en cuando fotos como ésta que me recuerdan lo suave y cálida que es en la cama.



 De tu esposa me gusta… todo. … arriba y abajo… dentro y fuera… delante y detrás…


 Me encanta la sensación de los grandes pechos de Verónica alrededor de mi polla. A su marido también le solían gustar mucho, hasta que empezó a negarle su suavidad. Ahora solo puede observar como ella, amorosamente, da placer a un buen macho como yo.



Claro, su marido fue a la playa con la idea de disfrutar de la visión de su esposa. Pero nos encontramos los tres y fui yo quien disfrutó del cuerpo de Caty. Como su marido estaba como hipnotizado besé y miré profundamente los ojos de Caty. Ella presionó sus pechos contra mí y sentí su suavidad. Su cuerpo era mío y mi polla era de ella, y su marido lo sabía.