domingo, 27 de julio de 2014

UNA POLLA EN EL COÑO DE MI ESPOSA


          Me parece que nos hemos pasado.  Esto va más allá de lo que pensaba. Está jodiendo a mi mujer y no lleva condón. Nos ha asegurado que no se correrá dentro de ella, que la sacará a tiempo y se lo echará en la tripa o en las tetas.
         De repente oigo como cambia su respiración, pero no hace ninguna intención de sacarla. Mi esposa se queda helada, su cara expresa momentáneamente sorpresa; pero es demasiado tarde para detenerlo ahora. Enseguida cierra los ojos, aprieta del culo a su macho y se concentra en lo que tiene dentro del coño.
         La polla del macho empieza a temblar mientras empuja para que se meta toda y la mantiene allí. Entonces veo como sus huevos se tensan preparándose para vaciarse de leche. Veo las contracciones de la raíz de la polla y cómo comienza a palpitar. Me doy cuenta de que se está corriendo y está echando con fuerza su leche en el interior del coño de mi esposa.
         ¡Y todo esto ocurre a pesar que había dicho que no se correría dentro del coño, sino que la sacaría a tiempo! ¿No será que el coño de mi esposa está demasiado apetecible como para desperdiciarlo y sacar la polla en el momento cumbre?


Esta es una historia similar, lo único es que aquí la que controla es mi esposa. Pero ella no se quita cuando empieza a sentir las contracciones de la polla del macho que tiene debajo. ¿Cómo se va  perder el gustazo que le da sentir la leche de la polla de su macho golpear suavemente el interior de su coño? El que crea que sí lo va a hacer es que no la conoce.

jueves, 24 de julio de 2014

FOTOS
Todo el mundo en la fiesta está bebiendo. Veo a mi mujer sentada en las rodillas de uno de los amigos. A ella le gusta mucho coquetear con los hombres y es lo que está haciendo en estos momentos, entonces veo los dedos de él resbalar por el muslo de mi esposa y meterse debajo de sus bragas. Ella sigue como si tal cosa, como si no estuviera pasando nada.


¡Estaba tan nerviosa! Mi marido estaba allí mirando y él parecía estar bien con lo que estaba pasando... en realidad más que bien, pero aún así, yo estaba nerviosa. El chico se inclinó a besarme y yo, naturalmente, separé mis piernas, mirando a mi marido. Sus ojos estaban muy abiertos y clavados en mi coño y un segundo más tarde, supe por qué. Mientras me besaba, la enorme cabeza de la polla de este desconocido tocó mi clítoris electrificado y yo espontáneamente gemí y arqueé la espalda antes de darme cuenta de lo  que estaba haciendo! Cuando me día cuenta ya me había metido la polla entera, solo los cojones se habían quedado fuera. Mi marido parecía estarlo pasando muy bien, yo también.


 La esposa está fascinada por el poder masculino de su semental negro. Ella se desnuda en un instante y se lanza a sus brazos, mostrando su deseo de él y de su gran polla. Su coño está mojado, listo para que se la meta. A pesar de que su marido la está mirando ella no puede evitarlo, ella le dice claramente a su semental  y en alto, para que su marido lo oiga,   que quiere esa gran polla negra en su coño, durante toda la noche


 Esta sí que es una gran pareja cornuda, y cada uno tiene asumido su papel. Ella a disfrutar del macho negro con buena polla. El cornudo del marido lamiendo el coño para irle poniendo en condiciones y que la gran polla negra entre suavemente hasta el fondo. Luego a limpiar. A lo mejor ya está haciendo una de las limpiezas, porque posiblemente su esposa no se conforme con una sola corrida. ¡Qué gusto da ver a estas parejas en las que el marido es un grandísimo cornudo cabrón!



¿Te gustaría que esta noche saliese con este vestido sabiendo que todos los hombres me van a estar mirando?  ¿No te importaría?  Ya me estoy poniendo cachonda solo de pensar en ello. Como siga así de cachonda no me voy a resistir las ganas de irme con un chico a su casa y joder con él como una loca.
¡Qué suerte tengo cariño de que te guste llevar unos enormes cuernos!



Me excito mucho viendo a mi mujer desnuda, caminando hacia el macho que la va a joder, mientras éste ya la espera, también desnudo, en nuestra cama. En muchas ocasiones quieren privacidad y cierran la puerta. Me voy al sofá y desde allí puedo oír e imaginar lo que están haciendo, mientras lucho por dormir con la polla tiesa y dura en mi mano.



Cuando mi esposa está muy caliente ella mete directamente la mano buscando mi polla, sin esperar a que la saque. Yo me excito mucho pensando en que hiciera lo mismo con otro hombre. Cuando se lo digo me sonríe y contesta: ¡No te preocupes que todo llegará! ¿Será verdad? ¿Faltará mucho?


 A la mañana siguiente de la fiesta veo entrar a  mi esposa en casa. Me da un beso y me cuenta: Anoche las cosas fueron estupendamente. Estaba bailando y divirtiéndome cuando un tipo empezó a bailar junto a mí presionando su polla contra mi culo. ¡Y vaya polla que tenía! ¡Era enorme! ¡La sentía por todos lados! No pude controlarme, me puse tan jodidamente mojada que dejé que me llevara primero al baño, y después a su casa. Estuvimos jodiendo el resto de la noche. Ahora vengo de allí. Me voy a dormir un poco porque estoy agotada.


Todos los cornudos nos damos cuenta de lo mucho que disfrutamos viendo joder a nuestras esposas con otros hombres. Pero también nos damos cuenta que nuestras esposas disfrutan un montón jodiendo con otros hombres. En definitiva, esto de los cuernos es un disfruto mutuo para el trío que realiza la puesta de cuernos, ¿o es que el macho que jode a nuestra esposa no disfruta?

lunes, 21 de julio de 2014

 TIEMPO DE VACACIONES...

Es genial ir de vacaciones con la esposa en el verano. Es uno de los momentos más satisfactorios para las parejas en las que el marido intenta convencer a la esposa de que joda con otros y ella dice que sí en la cama, mientras está jodiendo con su marido, pero todo se queda ahí. Son mujeres que lo más que hacen es ponerse ropa atrevida en los lugares de vacaciones, donde nadie las conoce, e ir a discotecas o clubs a darse un buen lote. Son las mujeres que en determinados círculos se las llama “calientapollas”.
Recuerdo cuando todavía no era un cornudo de verdad, qué mi mujer y yo nos íbamos a la playa a lugares alejados de nuestra ciudad, y en los que había un ambiente sexualmente muy libertino  para que mi mujer se fuese “soltando” poco a poco y yo pudiera pensar en situaciones reales que además me ofrecían esperanza de que mi sueño de ser un cornudo se hiciese realidad.
Mi esposa nunca hizo ninguna objeción a ponerse ropa muy atrevida, tan atrevida como la que más. Al principio ella utilizaba bikinis y tangas “normales”. Pero en la playa había mujeres que llevaban unos que sí que se 
 
 podían llamar pequeños. Bastaba que yo me fijase en esas mujeres y que le dijese ¡Qué buenas están!, para que ella, aplicando su máxima “Para que otras te pongan la polla tiesa prefiero ponértela yo”, se comprase los modelitos más atrevidos.
 Recuerdo que vimos en una tienda un modelito que prometía ser muy atractivo; entró a probárselo; su talla le quedaba muy bien, pero ella pidió tallas más pequeñas; cuando se probó la más pequeña la vendedora le dijo: esa es muy pequeña, solo te tapa el coñito.
 No lo dudó un instante. Se llevó dos de ese modelo y esa talla.
         Ni que decir tiene que cuando se daba un paseo por la playa se llevaba todas las miradas de los hombres. A mí me encantaba que lo hiciera, me gustaba muchísimo que se luciese y que la deseasen. Ahora, que ya tengo unos buenos cuernos, me sigue gustando.
          Aquellos  paseos provocaban unas jodidas impresionantes. Antes de joder y mientras jodíamos hablábamos de los tíos que la miraban, como a algunos se les ponía la polla tiesa y se tenían que tumbar boca abajo para que no se les saliese, cómo otros dejaban que se les notase bien que la polla se les pusiese tiesa para que ella la viese y tuviese ganas de probarla. Mientras jodíamos me contaba que se excitaba mucho viendo enderezarse las pollas de muchos hombres y que le daban ganas de meterse alguna de ellas, que a lo mejor la próxima vez lo hacía, pero todo quedaba en palabras.
         Cuando se tumbaba boca arriba y boca abajo, tomando el sol con las tetas al aire  y con las piernas ligeramente abiertas, pensaba en lo buena que estaba y en cómo  yo iba a disfrutar si la viese con un macho encima metiéndole la polla por delante y por detrás. Tardé bastante tiempo en ver realizado ese sueño, pero al fin lo logré.
  
 
         He pasado agradables momentos de una gran excitación cuando salíamos por la ciudad y ella llevaba ropa muy excitante sexualmente. Eso no la costaba mucho, es más, creo que no la costaba nada.

         Recuerdo especialmente vestidos bastante trasparentes a la luz del día y ponibles por la noche. Ella se los probaba y me los enseñaba con la luz del sol, de forma que se le notaba todo su cuerpo, y encima no se ponía bragas ni sujetador, con lo que mi polla se ponía como una roca no solo por verla, sino por como la iban a ver los hombres por la calle. Cuando salíamos por la tarde/noche las trasparencias eran menos claras, más insinuantes y más imaginativas. Estaba buenísima y los hombres se la comían con la mirada. De vez en cuando me decía con ironía: ¿Se te pone tiesa de ver cómo voy y como me miran los hombres?
         El último verano antes de que se la metieran hubo un acontecimiento magnífico para mí y posiblemente para ella. Fuimos a una discoteca, yo me senté en el bar y ella empezó a bailar. Rápido tuvo un macho  a su lado. Se pegó un lote cojonudo. La tocó el culo, las tetas y el coño brevemente. Creí que saldrían, se irían al hotel y joderían. Pero fue que no. Me contó que en el momento final no se atrevió. Dejó al chico. Se vino conmigo y nos marchamos.
          ¿Y todo esto para qué sirvió? ¿Para ponerme la polla tiesa cuando lo veía o pensaba en ello?  ¿Para disfrutar más cuando jodíamos? ¿Ver lo buena que estaba e imaginar cómo iban a disfrutar otros machos de metérsela a una hembra tan buena? Yo creo que sirvió para esto y para más cosas. Para ella tenía que ser muy gratificante ver como otros machos la deseaban y cómo su marido también. Darse cuenta de su atracción la excitaba y en el fondo empezaba a pensar en que la jodiesen otros hombres. Ver como yo me excitaba muchísimo y como en consecuencia disfrutábamos mucho jodiendo.  Fue confiando más en mí al ver que yo no tenía celos porque se exhibiese y fuese deseada por otros machos. Todo esto y alguna cosa más fue lo que ayudó a que en unos meses se abriese de piernas, de que la polla de otros entrasen en su coño y a que yo poco a poco fuese un buen cornudo.
Pero ahora en que ya tengo los cuernos bien puestos, las vacaciones nos aportan cosas que son diferentes.
  Ahora solemos ir a lugares donde los machos tienen fama de tener unas buenas pollas, largas y gordas,  y así veo a mi mujer  disfrutar con ellas y de paso, yo también. En estos sitios mi mujer se da autenticas hartones a joder. Todos los días jode y en algunas ocasiones varias veces al día. Yo estoy en el Paraiso, un cornudo no puede pedir más.

Además, como son acontecimientos extraordinarios por la total ausencia de estos machos en el lugar donde vivimos, su recuerdo y los comentarios que hacemos en la cama sobre aquellos momentos, nos sirven para disfrutar un montón mientras jodemos.
         Animo a todos aquellos maridos que desean tener cuernos a que aprovechan las vacaciones para disfrutar de unos cuernos simbólicos, y aunque ahora sean los únicos que pueden tener, a lo mejor ayudan a tenerlos de verdad.
         

sábado, 19 de julio de 2014

CONSULTA DE LUIS 2ª parte.
Luis nos sigue contando su situación y pregunta algunas cosas. He aquí su interesante relato.

Buenas tardes:
        Te escribo para contarte que hace 2 semanas que "oficialmente" decidí consentir que Gracia tuviera sexo con otros chicos. Al principio cuando empezamos a hablar esto, ella negó todo incluso que me fue infiel en nuestra propia cama pese a que la había visto con mis propios ojos. Después fue admitiendo todas sus infidelidades. Confesó que no les quería, pero que sentía un fuerte impulso sexual hacia un tipo de hombre que luego no le gustaba para compartir su vida. Admitió que no me deseaba como a ellos, pero que apreciaba en mí otras virtudes, especialmente mi lealtad hacia ella y mi tolerancia.
Estas primeras veces ha ido ella sola con otros chicos, pero mañana vendrá a casa uno de ellos a cenar.

 Cree que si los veo juntos entenderé porque le gusta tanto follar con ese tipo de chicos.
Desde que lo hablamos ambos hemos cambiado un poco. Ella esta mucho mas desinhibida y yo siempre estoy excitado y pajeándome. Cuando le requiero sexo a Gracia ella me dice que necesita reservarse para los demás. Suele empezar a pajearme, pero me deja terminar a mi solo. Yo tengo que admitir que la auto satisfacción cada vez me gusta más, y me pregunto si es normal.
Tampoco  dejo de preguntarme si todo esto seguirá siempre así. Me siento como si me estuviera bautizando en una vida nueva y que estoy cambiando muchas maneras de ver las cosas y a las mujeres.
Un abrazo.

         Amigo Luis, desde luego que eres afortunado. “Así se lo ponían a Felipe segundo”. Ya quisieran muchos aspirantes a cornudos que su novia o su mujer reconociese haberle puesto los cuernos, su decisión de seguir poniéndoselos y hacer que la vea en casa jodiendo con otro para que así entienda por qué lo hace. Yo soy ahora un cornudo veterano, pero yo estuve casi unos 8 años imaginando e intentando tener cuernos hasta que logré ver a mi mujer abierta de piernas y a otro metiéndosela.

         En cuanto que te estés pajeandote con muchísima frecuencia no hay nada que decir.  Al único que le tiene que parecer bien es a ti y si así disfrutas pues adelante. Personalmente no es hacerme pajas lo que más me satisface, prefiero aguantar las ganas y joder a mi esposa cuando ha terminado de joder con otro o cuando vuelve a casa bien jodida. Todo es cuestión de gustos.

         En cuanto a preguntarte si todo esto seguirá siempre así no puedo decirte nada. Hay parejas, entre las que nos contamos mi mujer y yo,  que llevan este tipo de vida durante muchos años (yo llevo 18 años) y como pareja viven muy felizmente. A otras parejas no les va también, y al poco tiempo su relación termina. La duración de las parejas en este tipo de vida es similar a la de las parejas o matrimonios convencionales, unos duran mucho tiempo y otros se separan más o menos pronto.
         Claro que te estás bautizando en una vida nueva ¿Hace uno o dos años pensabas que ibas a tener una relación de este tipo con una chica? Claro que todo esto hace cambiar tu manera de ver las cosas y las mujeres. No es nada raro que llegues a ver el amor entre un hombre y una mujer desligado del sexo, y que quieras a tu chica por cosas diferentes a lo buena que está o a lo bien que jode o lo bien que te la chupa. Seguro que ves las cosas de otra manera.
         Bueno Luis, bienvenido al mundo de los cornudos y que disfrutes con tus cuernos, que por lo que cuentas los vas a tener pero que muy, muy hermosos.

Un cordial saludo. 

viernes, 18 de julio de 2014

CONSULTA DE LUIS

Luis nos cuenta lo siguiente.
Soy un chico de 24 años que nunca ha tenido mucha suerte con las mujeres hasta que conocí a Gracia. Gracia es una chica excepcionalmente guapa e inteligente, de pelo muy negro y de piel muy blanca, ojos verdes que quitan el hipo, una sonrisa que me quita el aliento y un cuerpo que atrae a todos los hombres.
El caso es que por una vez en la vida tuve suerte con ella y no solo conseguí que nos acostásemos, si no que seguimos viéndonos hasta que se vino a vivir en mi casa, un chalet en las afueras de Madrid. 
El caso es que llevamos 6 meses viviendo juntos y todo es maravilloso. Desde que la conozco ella siempre ha tonteado con otros hombres, por lo que no le di mucha importancia a que lo siguiera haciendo al vivir juntos. 
El caso es que el otro día vi, subir en su coche a otro chico.  No le di importancia y tras unos recados me fui a casa... al llegar oí unos ruidos y me deslice por la puerta de atrás y la descubrí follando con el mismo chico.
No pude evitar sentir muchos celos, pero a la vez una enorme excitación que me llevo a masturbarme... lo peor es que creo que ella también me vio a mí y me sonrió.
Ahora no se cómo afrontar esta situación.
Un saludo.

En lo que tienes que aclararte es si realmente te gusta ver como otros joden a tu novia y si te produce excitación y placer. Por lo que dices parece que a ella no le importa que la veas joder con otro y que ella no se corta un pelo en follar con quien le apetece. Si te gusta ser un cornudo creo que lo tienes muy fácil. Muy poquitos cornudos lo han tenido tan en bandeja como tú.
Si estás decidido a entrar en el mundo de los cuernos cuéntale que la has visto joder con otro, que te excitaste mucho y sentiste placer, que no te importa que joda con otros siempre que solo sea disfrute sexual y no haya nada de enamoramientos ni encariñarse. Hablad de alguna cosa más que os pueda interesar a los dos, dejadlo todo muy claro para que no haya malentendidos y  a disfrutar. 
Tú disfruta viendo como la joden y sintiendo tú polla dentro de su coño cuando aún lo tenga con la leche de otro y ella haciéndote feliz y dándose un poco de gusto por todas partes.  .
Suerte y que todo se te solucione. Si os convertís en una pareja cornuda, bienvenidos. ¡Ya verás lo bien que os lo pasáis!
Un saludo.

lunes, 14 de julio de 2014


Hay ocasiones en que en las parejas cornudas, a la esposa le gusta humillar al marido y a este le gusta que le humillen. Pero esto no ocurre instantáneamente, sino que suele haber un proceso gradual.
¿Qué hacer cuando la esposa decide que va a salir con su amante y ya no se conforma con humillar y poner los cuernos al marido en el hogar? La relación entre la esposa y el amante ha crecido y quieren pasar más tiempo juntos además del que pasan en la cama. Ella le dice al esposo que no se preocupe, que no pasa nada, que ella todavía le ama, que esto es bueno para él porque así le humilla fuera del dormitorio. Al marido le parece bien y empieza  a disfrutar con esa idea.

Todo comienza inocentemente reuniéndose para el café de la mañana con su amigo o amante, luego progresa con dos comidas a la semana y luego sigue tomando una copa después de cenar. Hasta ahora no hay problema, ella ama al marido y va con el amante para pasar un rato.

 El problema viene cuando se ven en público con tanta frecuencia que la gente empieza a darse cuenta y a hacer preguntas al marido. El marido dice que él es “un amigo del trabajo” o un “conocido de negocios donde ella trabaja”. Él se ruboriza, tartamudea y balbucea cuando intenta dar una explicación más o menos convincente pero se da cuenta que no convence a casi nadie.
Los vecinos ven como otro hombre entra en su casa y que a veces sale con la esposa tratándola de una manera un tanto cariñosa. A los vecinos y conocidos les encanta hablar y chismorrear. A la esposa no le importa, ella no lleva cuernos, ella es la que los pone.
El marido aparentemente esta avergonzado cuando un vecino le pregunta por su esposa y se da cuenta de que le miran, y hacen comentarios con risitas e insinuaciones, pero en el fondo le gusta que se sepa que su mujer le pone los cuernos.
El macho o machos con los que jode la esposa son hombres viriles, con gran polla, al lado de las cuales, la del esposo, totalmente afeitada junto con los testículos, palidece y hasta es un poco ridícula.
         La esposa sabe que la gente comenta y señala al esposo como cornudo. A ella le gusta porque supone más poder; para el esposo es vergonzoso, humillante y castrante, pero cada vez le encanta más.
Los vecinos de sexo masculino, en especial que la han visto el cambio de una mujer normal a una esposa  con  ropa sexy que acentúan su figura hermosa y su sexualidad, babean por ella. Las mujeres del barrio miran hacia otro lado cuando el marido o la esposa pasan a su lado,  pensando que ella es una puta y el marido es un cobarde. Pero ignoran que si tuvieran este estilo de vida sus vidas podrían ser mucho más ricas y ser más felices.
Al marido le gusta la humillación y sonríe a sí mismo pensando ¡Qué importa lo que piensen los vecinos!