jueves, 16 de octubre de 2014

FOTOS

Cariño, esto es lo que he decidido llevar puesto a la fiesta de Fin de Año. ¿Te imaginas como se van a sentir todos los hombres cuando me vean aparecer así y cuando me ponga a bailar?
¿Te imaginas como a quien yo elija me va a coger de la mano y me va a llevar a una habitación para que podamos tener más intimidad?
He estado imaginando como me va a empujar hacia atrás, sobre la cama, besando mis muslos… mi coño… y luego se echará encima de mí y me meterá su polla hasta que yo grite y grite de placer.
Pero cariño, tengo un regalo para ti. Tú serás el primero en joderme en Año Nuevo.

Somos aficionados a ir a los clubs. Allí me esposa hace como que va sola y se divierte bailando y liga con chicos que le parecen muy atractivos. El último fin de semana la busqué con la mirada pero había desaparecido. Salí al aparcamiento, pues era uno de los sitios donde otras veces había ido, y me la encontré jugando de esta manera. Pero no detuve el juego, dejé que llegase todo lo lejos que ella quiso que llegase.

 He hablado con un amigo cornudo sobre si para una mujer casada que quiere iniciarse en el mundo de los cuernos, es mejor que empiece con alguien que conozca o con un extraño. La verdad es que las dos  opciones tienen sus ventajas y sus inconvenientes, y cada pareja puede pensar en cuales son  cada una para ellos, pues cada pareja es un mundo.
Pero quizá la pregunta más importante sea ¿Con quién quiere joder la esposa? ¿Cuál es el hombre con el que ella piensa cuando se pone cachonda? ¿Con qué hombre no le importaría joder? ¿Con cuál le gustaría joder todo el fin de semana?  La respuesta es la acertada.

 Nos encanta salir de la ciudad y animar nuestra vida matrimonial. Mi esposa va con el chico que conocimos en el bar. Yo voy conduciendo pero no puedo dejar de tocarla mientras ella empieza a disfrutar. Va a ser una noche muy caliente la que vamos a pasar en nuestra habitación del hotel.



 Como marido veo como mi esposa jode con su amante, con las piernas bien levantadas y apretándole contra sí por el pecho. Veo como él la agarra del culo y la empuja profundamente y mantiene casi todo el tiempo la polla totalmente metida en el coño de mi mujercita. Las piernas no mienten ni su cuerpo tampoco. Ella desea que él la llene pronto de leche. ¡Yo también!
  

Se supone que yo no debo ver. Ella me dice que quiere privacidad mientras jode, y que se compromete a informarme de todos los detalles cuando termine. Pero es difícil resistirse a mirar a escondidas cuando escucho los gritos y jadeos de placer de mi esposa. ¿No es lógico que mire? ¿No les pasa a ustedes lo mismo?
 
   


domingo, 12 de octubre de 2014

LOS CUERNOS DE UN AMIGO
         Un amigo me ha enviado estas fotos de la última vez que su esposa le ha puesto los cuernos. El es un hombre con suerte, porque como buen cornudo de raza disfruta viendo como se la meten a su mujer y sintiendo en el momento como le crecen los cuernos.
          El macho le lame el coño y a ella le debe hacer cosquillas porque parece que cierra los muslos. A él no sé si le harán cosquillas, lo que sí le hace es ponerle la polla tiesa. Y nuestro amigo ¿qué pensará?  Lo mismo piensa: ¡Qué gusto, este pronto se la mete!
         Y el macho, que debe ser un buen amigo de la pareja, no tarda mucho en darles gusto y en dárselo él. A la esposa metiéndole la polla despacito, para que se le dilate el coño poco a poco y se adapte bien a su polla. Al cornudo de nuestro amigo para que sienta, también despacito, como le crecen los cuernos (bueno, ya no son cuernos, se los han puesto tantas veces que ya son cuernazos) y para que vea satisfecha una vez más su fantasía. Y él sintiendo en su polla el placer de meterla en el coño de su querida amiga.
          Y el macho, que le tiene ganas a la esposa de nuestro amigo, porque está buenísima, y porque se le ha puesto la polla tiesa y dura con la mamada, se la ha metido hasta los cojones  y aprieta con ganas, con  muchas ganas.
 
         Y al cornudo de nuestro amigo se le ve reflejado en el espejo, pero lleva puestos los calzoncillos. El pobre debe tener una polla pequeñita que no quiere enseñar para que su esposa no le ridiculice al verla junto a la de su amante.
 Y a la esposa de nuestro amigo también le gusta  montarse ella encima. Se coloca y se mueve de forma que le dé el máximo gusto, y de pasada que le dé el máximo gusto a su marido y conozca en primera fila lo que es una buena puesta de cuernos.
  

Y cuando el macho se corre, el semen escurre. Lo que pasa es que escurre poco porque poco le ha echado. ¿Por qué le ha echado poco? Pues porque este es el segundo polvo que echa con la esposa de mi amigo (lo sé porque me lo ha dicho él), y no me extraña porque, repito, su esposa está buenísima.
         Y el afortunado cornudo está tan entusiasmado y tan excitado que las fotos del último momento, las fotos en que se ve consumada la puesta de cuernos, le salen movidas. Pero qué importa. Él ha disfrutado, su esposa también y al macho… ¡que le pregunten qué tal le ha ido!.
         Desde luego que mi amigo es un cornudo cabrón en toda regla. ¡Por eso somos  amigos! ¡Ah! ¡Y los dos queremos seguir siéndolo! (Amigos y Cornudos Cabrones).

miércoles, 8 de octubre de 2014

COMENTARIOS DE  UN  MACHO CORNEADOR

        Un macho corneador nos cuenta sucesos, sus sensaciones, sus sentimientos, lo que le dice al marido cuando está con una esposa. Creo que es interesante conocer su punto de vista. 



        Antes de conocer a tu esposa me comentaste que a ella le gusta echarse encima del macho e irse moviendo a su ritmo cuando tiene ya la polla dentro. En esta posición tu polla apenas le entra y apenas la llena. Fíjate ahora que la han metido una autentica polla de un buen macho. Se mueve que da gusto verla y se la mete hasta el fondo. No quiere desperdiciar ni un milímetro de mi polla.


         Empecé a tocar las tetas de Natalia allí mismo, delante de su marido. Natalia miró a su marido esperando alguna reacción, pero él se quedó sorprendido, mirando lo que estaba ocurriendo. Natalia se volvió y me sonrió mientras yo seguía tocando sus grandes tetas. El cornudo de su marido seguía sin hacer ni decir nada, pero con la mirada y un leve gesto de la cabeza asintió a su esposa para que la puesta de cuernos continuase.  


         Le estoy dando a tu mujer lo que ella necesita desesperadamente y que tú no puedes darle. Esto lo puedes aceptar ahora, dentro de un mes o dentro de un año. Pero lo que sí tienes que aceptar es que eres un buen cornudo. Mejor así. De esta manera disfrutamos los tres: tú, tu esposa y yo.


         Julia necesita que la follen adecuadamente con una gran polla, que llegue a lugares que la hagan sentirse pequeña y sumisa. Algo que la polla de su marido nunca conseguirá.


         No es que a tu mujer no le guste que la den por culo, es que tú nunca has sabido hacerlo bien. La voy a llevar al máximo disfrute de su culo, a que disfrute como nunca ha disfrutado. Fíjate como se mueve buscando el máximo placer que le puede dar mi polla. 

sábado, 4 de octubre de 2014

Cosas de mi esposa: Respóndale a su marido
        Estos son comentarios que hace mi esposa. Son comentarios desde el punto de vista de la mujer de un cornudo. Creo que son muy interesantes.
Una esposa me ha contado por escrito que está preocupada por como su marido  le pregunta, en los diálogos de almohada,  sobre la polla y los huevos de sus amantes: 
 
¿Cómo era su polla? ¿Es más grande que la mía? ¿Cuánto tiempo te la estaba metiendo? ¿Cómo eran sus huevos: gordos, redondos, ovalados? ¿Cuánta leche te echaba?... Esta mujer me dice que se siente bastante incómoda por tener que responder a esas preguntas y sobre todo por si en su marido se están despertando tendencias homosexuales.
No sé lo suficiente sobre su marido, pero posiblemente no es un bisexual  latente, sino un hombre obsesionado con el órgano masculino con el que su mujer le pone los cuernos.

  Lo normal es que un cornudo necesita saber todo lo que pueda sobre el amigo de la esposa porque sus pensamientos están completamente obsesionados con lo que hace su esposa, y sobre todo en las fechas en que le pone los cuernos. Durante ese tiempo, la imaginación del  cornudo  trata de llenar los espacios en blanco que sus ojos todavía no han visto, y cuanto más detalles se le den más fácil puede hacerlo y, lo más importante, se siente de alguna manera incluido y partícipe.
 
La esposa no debe temer que a su marido le parezca una burla el decirle que la polla de su amigo es superior, en una o varias cosas, a la suya. Él, incluso si ha visto la polla del amante, quiere que le digas eso. El dolor que puede sentir el marido sabiendo que se le están guardando secretos es mucho mayor que la incomodidad pasajera de una discusión erótica o sexual o que una pequeña humillación en ese terreno.
Respóndale a su marido. Esas respuestas les unirán más.