martes, 22 de abril de 2014

FOTOS

Mi mujer invitó a un amigo durante el fin de semana. Lógicamente, durmió con ella en nuestra cama de matrimonio. Yo tuve que irme a dormir a otra habitación, y escogí la más próxima para escuchar “las conversaciones”. Como mi mujer quiere a estos amigos para joder, los elige con una buena polla. Este, más que larga, la tiene gorda. Mi mujer disfrutó mucho, él también y a mí me crecieron bastante los cuernos. ¡Pero de eso es de lo que se trataba!


Mi mujer ya ha jodido varias veces con este hombre esta noche. Ya no hay la lujuria y la excitación de los primeros momentos. Él se mueve lentamente y ambos se besan todo el tiempo, no tienen prisa en terminar. Ambos  quieren disfrutar de los últimos momentos.


Esta es una de las posiciones en que más me gusta ver a mi esposa jodiendo; así, totalmente abierta de piernas y con la polla metida hasta los cojones. El problema de joder en esta posición es que para hacerlo bien, el tío tiene que tener una polla larga, pero no es difícil encontrar hombres con pollas largas y con experiencia en joder en esta posición.

 Cuando mi esposa y yo decidimos introducirnos en este estilo de vida cornudo, escogimos a un amigo para que la jodiera. ¿Por qué un amigo? Porque hay confianza con él para decirle: “No aprietes tanto”, “Aprieta más”, “Ten más cuidado”, etc. De este amigo nos podíamos fiar y su opinión sirvió para nuevas relaciones. Además, si alguien tiene que disfrutar para eso están los amigos, que sean ellos los primeros que disfrutan. 

No es raro que una mujer se vuelva loca con una polla de estas dimensiones. El condón es normal y le llega a un poquito más de la mitad. ¿Hasta dónde le llega a mi esposa cuando se la mete hasta los cojones? Hasta muy adentro, muy adentro, hasta donde mi polla nunca ha llegado y cuando la tiene allí mi esposa siente un placer único, diferente a los que siente cuando le meten pollas normales.


Ese que está aquí al lado es mi marido, pero no dirá nada si metes la mano en mi vestido y me tocas las tetas.  Y si te sigues restregando contra mi culo y la polla se te hace más grande, también me la vas a poder meter; y él tampoco dirá nada. Es más, creo que se alegraría mucho. 



¿A qué cornudo no le encanta hacer esto? Yo disfruto muchísimo metiendo mi polla en el coño de mi esposa cuando lo tiene lleno de la leche que le acaban de echar. Es una sensación especial, diferente. Está como más lubricado, más caliente, más pegajoso, más… más delicioso. ¿A que sí?

Me gusta tomar fotos de mi esposa mientras jode con otros hombres. Con este hombre tomé fotos del momento en que empezó a meterle la polla en su coño, pero sobre todo tuve la inmensa suerte de captar este momento. El momento en que ella tiene un enorme orgasmo en el mismo instante en que él la llena el coño de leche. Cuando jodemos mi esposa y yo, casi nunca coincidimos en los orgasmos, sin embargo cuando jode con otros, y sobre todo cuando los monta ella, coincide con muchísima frecuencia. ¿Por qué será?
Me resulta muy erótico y muy excitante ver a mi esposa abrazar a otro hombre cuando todavía está medio desnuda. Ella sabe alargar los comienzos para aumentar su deseo y el de él. Ella consigue que él se ponga como un toro y la joda con unas ganas tremendas, que la joda con ansia, con furia. Pero ella a su vez se excita mucho y también jode con unas ganas locas. Ver estas situaciones es muchísimo mejor que ver la mejor película X. Para mí no hay nada mejor que ver a mi mujer cuando folla con otro hombre.

domingo, 20 de abril de 2014

MIRADAS DE  DESEO
Un  hombre que estás casado con una mujer  atractiva que se viste un poco provocativamente, sabe que cuando su esposa sale a la calle los hombres la miran, y  esas miradas pueden provocar la ira y los celos. Ese mismo escenario, pero reemplazando al hombre por un marido cornudo, hace que  toda la situación cambie.  Esos sentimientos de ira y de celos cambian hacia la excitación y el placer.
Es emocionante para un cornudo ver como  otros hombres miran a su esposa con ojos de deseo, miradas que pueden ir desde sutiles miradas a miradas descaradas, depende de lo provocativo que sea su vestido.
Todos hemos visto a mujeres en público con una falda demasiado corta, un escote demasiado bajo, los pantalones demasiado apretados, etc.  y a las demás mujeres mirándola y  haciendo comentarios despectivos, mientras que todos los hombres la miran con sentimientos variados.
          En las miradas de deseo se necesitan dos para jugar. Su esposa tiene que vestir de una manera que ella sepa lo que  está pasando y que tenga ganas de que la miren, pero también se necesitan a los hombres que la van a mirar. La mejor parte de todo esto es que no hay absolutamente nada que el marido cornudo pueda hacer al respecto. El cornudo sabe que todos los hombres están disfrutando viendo lo que es suyo,  pero ¿es realmente suyo?
 El marido ve el generoso escote y los pechos voluptuosos, tal vez de vez en cuando ve un pezón, ve sus muslos expuestos y  a veces los ve  a sabiendas de que no hay ropa interior para ocultar su hermoso coño rasurado si ella decide mostrarlo. Y el marido debe cruzarse de brazos y aceptar que  otros hombres miren  de reojo a su esposa mientras ella capta toda  la atención, ella embriaga más que lo que el alcohol o las drogas  podrían hacer.
      La esposa demuestra su poder absoluto. Ella se viste como le gusta, hacer lo que le gusta y al diablo con lo que piensen los demás, incluyendo a su marido. Todas las mujeres la odian pero secretamente quieren ser  ella, quieren su libertad y su sensualidad  y todos los hombres desean estar con ella.

El marido ha disfrutado de su cuerpo sexualmente, pero sabe, y desea, que otros hombres también disfruten de él. El sabe que ella va a tener relaciones sexuales con quien desee y eso le proporciona una gran excitación y un gran placer. Y todo eso ha comenzado, en esta ocasión, viendo como los hombres la miran con deseo. 

viernes, 18 de abril de 2014

¿HAY QUE QUERER SIEMPRE MÁS?
¿Estamos los cornudos alguna vez plenamente satisfechos con lo que estamos haciendo? Las preguntas que nos hacemos son siempre las mismas. Si una polla es buena, dos o tres serían aún mejor ¿no? Si al principio  vemos joder a nuestra esposa una vez al mes, luego queremos dos, tres… y cada vez más. Es lo mismo que nos ocurre en nuestra vida en general.
Muchas veces los humanos deseamos más aquello que no podemos tener, y una vez que lo conseguimos ya no nos basta, queremos más. Muchas veces estamos deseando más y más dosis y nunca nos preguntamos qué es lo que queríamos al principio. 
Como cornudos casi siempre queremos más. Pero no más de nosotros mismos, sino de nuestras esposas.
¿Puede ponerse un escote con el que se le vean más las tetas? 
¿Puede ponerse una falda más corta? ¿Puede estar con más de un hombre? ¿Puede ir a una playa nudista y joder allí en la playa?
Mi consejo es no entrar en esta dinámica. Enseguida se harta uno y llega un momento en que la relación puede correr peligro. Lo mejor es llegar a un equilibrio en el que los dos miembros de la pareja estén de acuerdo y en el que los dos disfruten plenamente. Merece la pena intentarlo, pues cuando se consigue  se llega a una situación de total plenitud en la relación afectiva de la pareja, además de plenitud en el disfrute. 

martes, 15 de abril de 2014

Lecciones aprendidas
Mi esposa chatea con otras mujeres que están en su misma situación, y ellas comentan cosas sobre este mundo cornudo. El otro día mi mujer me enseñó este artículo sobre el poder que tienen las mujeres sobre los hombres. Se lo había mandado una de sus amigas, le pareció interesante y bastante real, por lo que me propuso que lo pusiera en el blog. Aquí está.

1. 1. Men are utterly controlled by their penis, such that if you control a man's penis, you control the man. Los hombres están totalmente controlados por la polla, de modo que si controlas la polla  de un hombre, tú controlas al hombre.

2. 2. The smaller a man's penis, the easier he is to control. Los hombres con penes pequeños, son más fáciles de controlar. Men are extremely self conscious about their penis size. Los hombres son muy conscientes de sí mismos sobre el tamaño de su pene. A small penis man instinctively knows that regardless of how handsome or intelligent or wealthy he is, his free pussy options are very limited. Un hombre  de pene pequeño sabe instintivamente que, independientemente de lo guapo o inteligente o rico que sea, sus opciones de coño gratuitas son muy limitadas.

3. 3. The power of my pussy. El poder de mi coño. It's always amazed me what men will do just to see it, touch it, smell it, and taste it, however briefly. Siempre me ha sorprendido lo que los hombres  harán sólo para verlo, tocarlo, olerlo y probarlo, aunque sea brevemente. 


4. 4. Men love tight young fresh virgin pussy, but they love whore pussy even more. A los hombres les gusta mucho un coño joven, apretado,  fresco, pero les encanta todavía más un  coño experimentado.  If a man knows that a woman has fucked a lot of men, that her pussy has seen a lot of cock, and if she has a lippy meaty stretchy pussy that just looks like its been fucked a lot, they want it even more because it makes them feel like a stud to have it. Si un hombre sabe que una mujer ha jodido con una gran cantidad de hombres, que su coño ha visto un montón de pollas, le desean  aún más debido a que les hace sentir como un semental, y al  tenerlo They think “wow, all those other men have wanted and had this pussy before, and now it's mine”.  ellos piensan "Uau, todos esos otros hombres han querido y usado  este coño antes, y ahora es el mío." 


5. 5. Men most want what they can't have. Los hombres quieren más de aquello que no pueden tener o que les es más difícil conseguir. The more you deny and restrict his access to pussy, the more he wants it, and the more he will do to get it. Cuanto más niegas y restringes su acceso al coño, más lo  quieren, y más cosas van a hacer para conseguirlo.

6. 6. A lBlack men love married white pussy.os hombres negros les encanta el coño de las mujeres blancas casadas. They really get off on fucking another man's wife. Ellos realmente se excitan mucho follando a la mujer blanca de otro hombre.

7. 7. The penis doesn't lie. El pene no miente. If a man is doing something that he says he doesn't really like or enjoy, but his penis is hard while he's doing it, the truth is that he really does like it but is just embarrassed to admit it. Si un hombre está haciendo algo que él dice que en realidad no le gusta, pero su pene esta duro mientras él lo está haciendo, la verdad es que él realmente le gusta, pero es que le da  vergüenza  admitirlo. 

domingo, 13 de abril de 2014

FOTOS

El semental que jode a mi mujer me dice que le gustaría mucho que mi esposa se quedase preñada de él; y me añade que el vendría todas las semanas a joder con ella y que me dejaría verles y hacerles fotografías. Este hombre es un maestro en hacer que mis pensamientos sean a la vez excitantes y de miedo.

Mi esposa chupa la polla de su amante con verdadera pasión, y siempre mirándole a los ojos. No sé cómo puede aguantar tanto tiempo sin correrse e incluso metérsela y no correrse nada más hacerlo. Siempre aguanta hasta que ella se corre, por eso ella está encantada con él.


Psicólogo. – Bueno… por lo que me dice, su esposa ha estado con otro hombre.
Marido. – Sí, con un negro del trabajo.
Psicólogo.- Relájese, respire profundamente. Piense en cosas pasadas, piense en lo hermosa que estaba el día de su boda. 
Marido.- Sí, y la quiero de todos modos.
Psicólogo.- Ella necesita ahora su ayuda más que nunca.


Es maravilloso la cantidad de placer que el macho le da a mi esposa. Es lento y apasionado y en cada succión una ola de placer atraviesa el cuerpo de mi esposa. Ojala pudiera darle ese placer, pero ahora lo más que puedo ofrecerle es ver como su amante la calienta y ella se corre, primero con los chupetones, después con la polla.

 Cuando mi esposa quiere su semen en su boca, mientras chupa le agarra los huevos.  Lo hace no solo porque le gusta sentir las palpitaciones cuando se corre, sino también porque así los estimula y consigue más semen de ellos.

          Mira cornudito mío, te voy a contar lo que puedes hacer esta noche. Quiero que veas lo que voy a hacer con la gran polla de Tom… Quiero que  veas como tu querida esposa acaricia la polla de otro hombre… Quiero que veas cómo le pongo a punto hasta que eche unas gotitas de líquido preseminal… y luego quiero que veas cómo me subo encima de él y me meto su polla en mi coño… y le dejo que me eche una buena carga de leche en el coño que antes era solo tuyo. ¿Te gusta el plan?

 ¿No sería una exquisita tortura que tu mujer te enviase mensajes como los siguientes cuando ella está en viaje de negocios y tú te has quedado en casa?
            Esta noche solo voy a poder bajar al bar del hotel con los compañeros para tomar una copa de vino, pero no te emociones, es solo para tomar una copa.
            Se me acercó un chico muy guapo y empezamos a charlar. El tío me come con la mirada. ¿Te gusta eso?
            Me ha invitado a subir a su habitación. Le he dicho que tengo que ir al baño y ahora estoy en él. ¿Te gustaría que subiese a su habitación y que cuando llegue te lo cuente?
            Este hombre es muy atractivo. ¿Qué te parece que joda con él?

 ¿Realmente piensas eso cariño?
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¿El me encontrará totalmente irresistible?
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Oh, bueno. ¿Su polla? ¿Se levantará rápido?
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¿Entre mis muslos? ¿Correrse en mi coño?
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¡Huy cariño! ¡Eres más malo!
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Mira como tienes la polla ahora.
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Eres el marido perfecto por vestirme así para él.
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¿Qué te parecen mi culito?
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He estado pensando sobre ello. Yo no voy a ser la primera.
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¿De verdad?
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¡Me gusta tanto esto! ¡Estoy obsesionada con todo esto que va a suceder!

viernes, 11 de abril de 2014

SOBRE GUSTOS CORNUDOS

      Cualquiera que haya mantenido relaciones cornudas dirá que son emocionalmente complejas, apasionantes, intensas y eróticas. Los hombres y mujeres que hemos tenido este tipo de relaciones nos sentimos cautivados por su gran intensidad. Hay científicos que dicen que las parejas cornudas, tanto hombres como mujeres, nos hacemos adictos a las oleadas de adrenalina y dopamina asociadas a estas actividades.

         Una vez que un hombre se convierte en cornudo ya no deja de serlo, tanto es así que si la pareja se ha roto, se buscan activamente mujeres que rápido te  hagan de nuevo cornudo.
        Para que una pareja adopte esta forma de vida, normalmente tienen que cambiar sus percepciones y la forma de ver muchas cosas. Pero una vez que, tanto un hombre como una mujer, han experimentado este estilo de vida de gran variedad sexual y de libertad de relaciones no suelen renunciar a él. Personalmente no creo que ni yo ni mi esposa pudiésemos volver a un estilo de vida matrimonial convencional. 

        Todo esposo cornudo tiene que enfrentarse a una realidad: una vez que su esposa pruebe unas buenas pollas de unos buenos machos, una vez que su esposa se corra cinco o seis veces en una noche en lugar de una rápida descarga, toda la dinámica sexual de la pareja cambia. Estas experiencias son muy adictivas y alteran profundamente las percepciones, intereses y deseos sexuales de ambos miembros de la pareja.
        Una vez que comienza el estilo de vida cornudo, se empieza a desarrollar de una manera diferente en cada pareja, según las motivaciones, necesidades, deseos y personalidades del marido y de la mujer.
        A veces la idea es de la mujer, pero casi siempre es del marido. Algunas veces ocurre de forma casi imprevista, al darse por casualidad una serie de circunstancias que sacan a la luz un deseo común de ambos cónyuges.  Hay mujeres que cuando su marido les propone este estilo de vida, lo consideran repugnante e inmoral. Otras mujeres aceptan inmediatamente la idea y se meten de lleno en este mundo. Otras se lo toman con más cautela y después de unas cuantas experiencias sexuales increíbles se lanzan de lleno a este tipo de vida lamentando no haberlo hecho antes.
        Las primeras experiencias de cuernos son las más delicadas, las más problemáticas. Muchas esposas tienen una mezcla de emociones: un sentimiento de culpa se mezcla con cierta preocupación por los sentimientos de su marido y ambos sentimientos se amalgaman con los poderosos recuerdos de lo increíble que fue el sexo con otro macho. Los maridos, al día siguiente o unas horas más tarde,  nos sentimos culpables de  lo ocurrido por empujar o animar a nuestra esposa a ser “una puta”, y sentimos angustia ante el miedo a que nuestra esposa se enamore de otro. Pero estos sentimientos desaparecen pronto y una semana más tarde estamos deseando que vuelva a ocurrir.
        Para la mayoría de los esposos la idea de la esposa jodiendo con otros hombres es intensamente erótica. Unos pocos rechazan esa idea. Casi la totalidad de los maridos cornudos nos excitamos y alegramos de compartir el coño de nuestra esposa con otros hombres, mientras que unos pocos se sienten profundamente heridos y humillados por la experiencia.
 Muchos hombres tenemos una erección instantánea y la polla se nos pone dura como una roca pensando en cuando nuestra esposa llegue a casa con el coño cremoso, mientras que otros hombres sienten nauseas con esa idea. Los hombres que rechazan todo aquello que a la mayoría de los cornudos nos agrada, o dejan este tipo de vida o son los maridos que disfrutan con las humillaciones y desprecios de la esposa.
        A algunos maridos nos gusta ver. Algunas mujeres no quieren que sus maridos estén presentes.
        A muchos machos corneadores no les importa que el marido esté en la habitación cuando joden a su mujer, mientras que otros prefieren que no esté delante. A algunas mujeres les encanta vestirse de forma muy provocativa, con ropas que nunca se ponen con sus maridos, mientras que otras mujeres son más discretas. Algunas mujeres prefieren irse fuera de su  casa, mientras que otras prefieren hacerlo en su cama. Hay mujeres a las que les gusta dormir con el macho con el que han jodido, mientras que otras tienen preferencias diferentes.
         Los hombres y mujeres a los que nos gusta este tipo de vida vivimos en diferentes partes del mundo, tenemos diferentes edades, ingresos, educación, antecedentes culturales y razas. Somos personas que lo único que tenemos en común es el estilo de vida sexual de la pareja: nos gusta que nuestras esposas jodan con otros machos. Somos parejas de CORNUDOS.