domingo, 31 de agosto de 2014

FOTOS DE CORNEADORES
 
Estas fotos que se presentan en forma de talkies, corresponden a la visión del macho corneador, el que se la mete a la esposa y hace crecer los cuernos. Es como si él lo contara.
 
 

 

 

 




jueves, 28 de agosto de 2014

EL COMIENZO DE MIS AFICIONES CORNUDAS
  Por ISMAEL
 
        Cuento cómo empezó todo, cómo se despertó en mi el interés por los cuernos.
        Cuando tenía 17 años comencé a salir con una chica, mi primera novia, una chica del instituto. Por entonces yo era habitual comprador a hurtadillas de la revista CLIMA. Era una publicación de contactos en la que aparecían relatos ilustrados con fotos (de archivo) de índole sexual. No sé por qué... pero siempre corría a buscar lo escrito por un marido o un novio que relataba lo mucho que gozaba viendo a su mujer o a su novia follando con otro. Normalmente se publicaban 6 relatos: uno de un polvo hetero, otro de un lésbico o gay, otro de un trío... y nunca faltaba el de unos cuernos consentidos. (Siempre dudé si este tipo de relatos eran reales pero hoy día creo que sí lo eran)
COMENTARIO 1.
A lo que iba, aquel interés fue creciendo día a día hasta que en mi mente se disparaba la imagen de mi novia follando con otro tío. Tenía yo entonces 18 años!!! Imagino que soy uno de los cornudos consentidos (o al menos aspirantes) más precoces de la historia.
COMENTARIO 2.
Con esta novia estuve 9 años. Cuando teníamos 25 años, ya al final de nuestra relación tuvimos una pequeña crisis. En ese momento nos habíamos dado un tiempo sin romper completamente la relación. Una tarde, nerviosa y arrepentida, me confesó que había tenido un desliz y que lo estaba pasando muy mal. Ella ya sabía de mis deseos de cornudos pero, al igual que mi mujer ahora, nunca dio el paso definitivo. Me contó que se había liado con un compañero de trabajo. Que solo se la había mamado pero que no había follado. No sabía si creérmelo pero eso es lo que me dijo... Estaba verdaderamente arrepentida pero le pedí que me la chupara mientras me contaba con pelos y señales lo que había ocurrido.
 
Recuerdo que le pregunté, le insistí nervioso y excitado, por su polla: "¿¿¿cómo era su polla???" Según ella, no era más grande que la mía pero sí más gorda. Ni os imaginas cuánto llegué a excitarme mientras escuchaba los detalles entre lamida y lamida. Llegué a pedirle que un día que quedase con su grupo de gente de su trabajo me invitara a ir con ellos y que me presentara, como quién no quiere la cosa, a aquel tío. Yo lo conocía, en alguna ocasión, le había visto la cara tiempo atrás, pero me daba un morbo terrible saber que con aquel tipo que me estaba presentando formalmente me había puesto los cuernos y él, imaginando que yo no sabría nada de lo ocurrido, se diría a sí mismo "este es el cornudo".
COMENTARIO 3.
       Bufff... Fueron mis primeros cuernos y aún hoy, muchos años después, me excito una barbaridad si lo recuerdo...
 
COMENTARIO 1.
     Yo a mis 14 - 15 años tenía mi revista particular. En mi casa vivía una tía que tenía 33 años. Estaba buenísima y yo me lo tenía montado para poder verla cuando se vestía o desnudaba.
 
 Ahí empezó mi afición a ver y a disfrutar viendo, la picha se me ponía tiesa y disfrutaba un montón meneándomela. Cuando mi madre no estaba (a lo mejor mi madre se iba para dejarle el sitio libre) venía su novio a joder con ella. Yo lo descubrí de casualidad pero en cuanto lo hice me las apañé para verlos, y la verdad es que lo hice muchas veces. Y posiblemente mi “afición” venga de ahí, de ver a mi tía, de sentir que mi pene se ponía a reventar y de la satisfacción que sentía con las pajas que me hacía.
 
 Hoy casi no me hago pajas, para eso tengo el coño de mi esposa bien lubricadito.    
 
COMENTARIO 2.
     Yo a esa edad no pensaba en que jodiesen a mi novia. Yo tenía de sobra con joder con ella. Lo que sí me gustaba y me excitaba era ver como otros chicos la miraban con ojos de deseo, como algunos la miraban con ganas de… comérsela. Iba con minifalda (las de entonces eran más largas que las de ahora) y con blusas o jerséis luciendo siempre el canalillo y más o menos trozo de teta. En determinadas ocasiones se ponía ropa algo transparente.
 
 Ella era muy picarona y le gustaba coquetear y lucirse dentro de los límites que se podían considerar entonces como “normales” pero bastante “atrevidos”. Cuando notaba que la polla se me ponía tiesa se reía con una risa entre burlona, de satisfacción y de excitación.
 
COMENTARIO 3.
     Imagino que serás un cornudo al que le gusta que le humillen, y que socialmente no te importe que otros hombres sepan de tus “aficiones”. Lo digo porque es muy propio de este tipo de cornudos que te vea el que folla a tu novia o mujer,  que piense que eres el cornudo del marido y que eres un infeliz porque no te enteras de nada.
     A mi no me excita ni me gusta este tipo de relación. Sé que hay amigos y conocidos que piensan que soy un calzonazos por dejar que mi mujer vaya tan atractiva por la calle y que a lo mejor hasta me ha puesto los cuernos. Pero no me importa este tipo de comentarios, los veo hasta lógicos.

 
 
 

 

 

 

 
 
 


martes, 26 de agosto de 2014

COSAS DE MI MUJER:
DESNUDARSE POR PRIMERA VEZ
            No importa la edad que tengas o lo caliente que estés, pero desnudarse por primera vez con alguien nuevo es aterrador. Yo estoy por encima de los 40 y mi cuerpo ya no es el de una chica jovencita. 
            Cuando empecé a salir con otros hombres, desnudarme por primera vez con ellos era una ensaladera de emociones. Yo estaba emocionada, pero nerviosa. Cachonda, pero asustada.
            Las primeras veces que estuve con alguien que no era mi marido era difícil desnudarse. Mi principal preocupación era que no me iban a encontrar atractiva al verme desnuda.  
            Eso nunca sucedió. Siempre me encontraron atractiva. ¿Qué cómo lo puedo saber? ¡Porque todos ellos me jodieron! Sin excepciones. Todos los hombres para los que me he desnudado me han jodido y casi todos me han llamado para hacerlo de nuevo.  
Oigo sus elogios, veo la mirada de deseo en sus ojos y la necesidad que tienen de tocarme. 
            Cuando quiero seducir a algún hombre me desnudo vestida (voy enseñando gran parte de mi cuerpo). Eso es una gran sensación. Me gusta ser deseada. A todas las mujeres nos gusta.  
            Poco a poco fui cogiendo confianza al estar desnuda, cada vez me he ido sintiendo más cómoda. Mis citas fueron más relajadas, me sentía bien conmigo. Los hombres notan eso y cuanto mejor te sientes acerca de ti mejor te ve un hombre.  
            Ahora me quito la ropa sin pestañear. Ando desnuda delante de ellos antes y después de joder. Yo creo que los hombres me joden mejor y con más ganas ahora. ¿Será porque estoy más segura de mi misma? Puede ser.
 

 

 

 

 
 


sábado, 23 de agosto de 2014

CONSULTAS Y COMENTARIOS
Un lector anónimo nos cuenta: Mi esposa llama ahora a nuestra relación una relación de abrazo. Ella es feliz jodiendo con su novio, pero nuestra relación es mediocre. Ella disfruta mucho con su novio, pues es agresivo y tienen sexo tan pronto como se encuentran. Ella no me niega el sexo, pero no se involucra. Tratamos de volver a un estilo de vida normal pero no funcionó bien. ¿Qué podríamos hacer para volver a estar como antes?
 RESPUESTA: Mi esposa siempre me dice que en el momento en que ella sienta que nuestro estilo de vida está comprometiendo nuestra relación, ella volvería a un matrimonio "normal" de inmediato, sin ningún remordimiento o dudas.
        Nuestra visión es que nuestro matrimonio es la piedra angular de nuestra vida. La puesta de cuernos  es una diversión, un pasatiempo, algo que hacer para divertirse de una manera diferente, pero eso no debería poner en peligro lo que realmente importa a nosotros: nuestro matrimonio. 
        Lo que pensáis tú y tu esposa no lo sé. Pero es algo que tenéis que decidir entre los dos; pero ten en cuenta una cosa, si ella realmente disfruta mucho con su novio, difícilmente volveréis a estar como antes.
 
 
 
Una amiga nos dice: Hola, mi marido me ha dicho en numerosas ocasiones que si me gustaría ponerle los cuernos. Yo siempre he dicho que no, pero últimamente me atrae la idea. Solo estoy un poco nerviosa de cómo ese hecho puede influir en nuestra relación. Nuestro matrimonio es fuerte y nuestra vida sexual estupenda; si realmente estoy interesada es porque a él le excita, me desea más y posiblemente sea más feliz.
RESPUESTA: Mi consejo es  probarlo y ver si  le excita y  si a ti te excita también. ¿Qué a los dos os gusta? ¡Pues adelante!
 
 

 
Un anónimo nos cuenta: Tenemos un amigo que ha jodido muchas veces con mi esposa. Como es de total confianza mi esposa le deja que se corra dentro de ella, y nunca usa preservativo. Pero mi mujer sabe que hay cosas que me excitan mucho.
 
 Yo siempre estoy mirando cuando están jodiendo, y cuando la tiene metida hasta los cojones, ella me mira y picaronamente me dice: ¿Puede correrse dentro de mí? Otras veces, antes de metérsela  me dice: ¡Qué ganas tengo de que me la meta y me llene el coño de leche! Con todo esto mi polla se pone tiesa, y así sigue mientras jode con su amigo. Cuando termina mi polla entra dentro de ella y… ¡Cómo nos divertimos! Ella sabe cómo jugar y lo hace estupendamente.
RESPUESTA: Parece que tu chica sabe lo que se hace. Mi esposa hace algunas de estas cosas como jugando y ella también sabe exactamente cómo levantar mi polla. Lo que cuentas demuestra que tu esposa te quiere, ella está pensando con lo que disfrutas y lo hace delante de ti. Tu chica merece que la cuides y tú también la des gusto y la hagas disfrutar.  Posiblemente seáis una pareja de cornudos envidiable.
 
Un visitante del blog nos cuenta: A mi chica le encanta que cuando termina de joder con otro, yo le lama el coño. Pero lo hace incitándome y excitándome. Se pone encima de mí y me manda no solo limpiar lo que le sale del coño, si no todo lo que hay alrededor. Me anima a que le lama mucho con palabras como: ¡Así, así! ¡Lame más adentro!
RESPUESTA: pues no sabes la suerte que tienes amigo. Disfruta con tu compañera, no todos hacen lo que tú haces ni reciben la gratificación que tú recibes. Eres un buen cornudo en el sentido que sabes comportarte como tal, y en que debes de llevar unos cuernos espléndidos. Sigue así pues eres un cabrón afortunado.

 

lunes, 18 de agosto de 2014

DISFRUTANDO DEL CAMINO HACIA LOS CUERNOS
Escrito enviado por Ismael.

       Primero está lo que nos cuenta Ismael. Después vienen mis comentarios que habría que colocar donde pone COMENTARIO 1,… etc. y que no he puesto ahí para no interrumpir su relato.

       Muchos somos quienes fantaseamos desde hace tiempo con poder lucir unos hermosos cuernos. Algunos hemos dado el primer paso que es confesárselo a nuestra mujer. Yo lo hice siendo novios ahora hace unos 8 años. No soy cornudo pero albergo la esperanza de serlo pues en aquel momento, cuando ella oyó de mi boca aquellas palabras, "Me encantaría ver cómo lo haces con otro chico", ni se enojó, ni me trató de loco ni de degenerado, ni me acusó de no quererla lo suficiente por desear semejante indecencia. 
COMENTARIO 1.
       Con el tiempo, y ya casados, continué sacando el tema mientras estábamos en la cama y le escribía relatos en la que ella era la protagonista: una mujer infiel con mi consentimiento y yo un marido consentido obediente, mirón y sumiso.
 Animo a todos aquellos hombres que han dado este importante paso y que aún esperan a que sus mujeres den el suyo a que disfruten de lo que supone la fantasía y todo lo que puede dar de sí la imaginación. Mi mujer ha accedido plenamente a jugar con estos roles y me llama cornudo mientras le hago sexo oral y me dice cosas como
"Te he traído un regalito... ¿Te gusta el sabor de su semen?" al tiempo que me esmero en lamerle para arrancarle un orgasmo brutal. Muchas veces rompo el fuego cuando comenzamos a besarnos y le digo "Cariño, esta noche has regresado muy tarde a casa..." y dejo que todo fluya, siendo ella la que entonces me dice que ha estado ligando por ahí, que ha conocido a un hombre atractivo... Mi respiración se acelera, mis palabras se entrecortan para pedirle que me cuente con pelos y señales cómo ha sucedido.
COMENTARIO 2.
       No sé si mis cuernos llegarán algún día. Yo sigo esperanzado y no descarto nada pero si no fuese así, al menos habré disfrutado lo que pude, que no es poco, imaginando serlo con la participación de mi mujer.
COMENTARIO 3.

     COMENTARIO 1. - ¿Realmente crees que es una indecencia o solo es una expresión que manifiesta lo que mucha gente parece que cree?

     COMENTARIO 2.- Realmente sí que tienes suerte de contar con una esposa que te sigue el juego en la cama. Hay esposas que no quieren ni oír hablar del tema. Tu esposa es una mujer que parece que no está por la labor de ponerte los cuernos, pero por lo menos se preocupa de darte placer, jugando a ser una esposa que te los pone cuando estáis los dos en la cama.
     En mis comienzos a mí me ocurrió algo parecido: se lo dije y enseguida empezó a jugar igual que tu mujer. Lo que ocurrió es que en un par de años se nos presentó la ocasión y entonces ya no jugamos, entonces sí que fui un cornudo de verdad.

     COMENTARIO 3.- Me parece una postura muy inteligente la tuya. Disfrutar de lo que se puede.
     Hay muchas ocasiones en que no es tan fácil ni tan sencillo esto de ser cornudo. Hay parejas que sueñan con ser una pareja cornuda, sobre todo el marido,  pero cuando llega la hora de la verdad, la hora en que se la van a meter a la esposa, o uno de los dos lo detiene en ese momento o la experiencia no dura más de dos o tres encuentros.
     Hay esposas que no pueden continuar porque se consideran unas putas y no pueden vivir con eso.
 Los maridos sienten una enorme angustia, celos y malestar cuando ven que a su esposa se la mete otro.  El placer parece que se ha esfumado.
     En la imaginación todo es posible y no hay nada malo porque todo es imaginación, no hay nada real ni nada que no tenga solución.
     Cuando las cosas ocurren de verdad, ocurren, y no se pueden borrar ni decir aquí no ha pasado nada. y de lo que vamos a disfrutar no sabemos nada cierto de antemano.
     Nosotros empezamos tres parejas intercambiándonos. Enseguida se unió otra. Uno de los maridos me contó que lo dejaban porque él no podía soportar la idea de que a su mujer la jodiese de verdad (y no de imaginación) otro hombre. Este amigo me decía que él quería el coño de su mujer para él solo y que no aguantaba la visión de que tuviese metida otra polla que no fuese la suya.
Me comentaba que verla besarse, verla desnuda y que otros hombres la tocasen, ver como ella jugaba con la polla de otros hombres, etc. le producía excitación y placer, pero que él quería que el coño de su mujer fuese exclusivamente suyo.
     Hay pocos hombres que acepten inmediatamente que su mujer les ponga los cuernos, y también hay pocas mujeres que enseguida estén de acuerdo en ponerlos.
     ¡Es la complejidad del mundo de los cuernos!

domingo, 17 de agosto de 2014


FOTOS

            Esta mujer piensa en su esposo lo suficiente como para enviarle  una bonita y  atractiva imagen para alegrar su aburrido día en el trabajo... Porque ella sabe lo mucho que le encanta recibir este tipo de imágenes  cuando ella es mala, una MALA chica.
        Esta mujer ama  a su marido y hace un esfuerzo por hacerle sonreír. Realmente este es un tipo de amor que muchas parejas no entenderán jamás. 



Estamos en una reunión de amigos en un jardín. Uno de ellos se retira un poco con mi esposa y ¡cielos, lo que veo! Veo como su mano se desliza por debajo del vestido y comienza a tocar su coño a través de las bragas. Mi excitación es enorme y mi satisfacción también. La animé para que se pusiera este vestido tan sexy con la intención de que pasase lo que ahora está empezando a pasar. 



La mañana del último domingo mi mujer durmió muchas horas  junto al hombre con el que pasó la noche del sábado. Estuvieron jodiendo hasta  muy tarde y gastaron una gran cantidad de energía. Cuando me levanté les llevé el desayuno a la cama, lo tomaron y se volvieron a dormir. Con tanto orgasmo mi esposa termina completamente agotada, por eso aprovecha la noche del viernes o del sábado para sus grandes encuentros sexuales. 


A mi esposa le gusta ir a bailar. Hoy la veo bailando con un gran chico de color. Restriega su culo contra la polla del hombre, bueno, la verdad es que se restriegan mutuamente pues noto como él también aprieta su polla contra el culo de mi esposa. Esta situación me pone la polla tiesa y dura y puedo recordar esta imagen cuando estoy jodiendo con ella, o antes de hacerlo, y hace que tenga un orgasmo más intenso. Pero esta noche las cosas son un poco diferentes, se acerca y me dice que este muchacho tiene una polla inmensa y que no está dispuesta a quedarse sin probarlo. ¿Dónde te parece que joda con él? – me preguntó.
¡En casa, naturalmente! – le respondí yo.



Buenos días  cariño ¿Qué tal lo pasaste en la fiesta de anoche? Terminaste completamente borracho y seguro que ni te acuerdas de que Kurt nos trajo hasta casa y te metió en la cama ¿verdad? ¿Te acuerdas de que te despertaste en medio de la noche y vistes como Kurt me la metía? Tu pequeño pipí se puso tieso de inmediato y nos sonreíste antes de desmayarte otra vez.


 Mi mujer está cogiendo algunas bebidas para subirlas a la habitación donde se ha quedado su macho de turno. Va  a ser una noche de diversión para ellos. Yo no voy a estar en la habitación, pero sin duda voy a oír todo. Nuestros vecinos pensarán que mi esposa y yo nos lo pasamos estupendamente… pero no de la manera en que lo hacemos.


 En este momento se precipitaron los acontecimientos. Yo pensaba que mi esposa tardaría en comenzar la relación, en que no empezaría a besarse de inmediato, pero qué equivocado estaba: se empezaron a besar y ya no se separaron. Primero se metieron las lenguas mutuamente y luego él le metió su rabo largo entre las piernas, y así siguieron con una naturalidad y espontaneidad propia de quienes se conocen desde hace mucho tiempo.

 
Comentario de mi esposa:
 COMO ME LA METIÓ Y LO QUE DISFRUTÉ
El ya quiere metérmela, pero le digo que se ponga un preservativo pues ahora no tomo ninguna media anticonceptiva. El no dice nada y empieza a jugar con mi coño: me lo lame, me lo chupa, me lo mordisquea, pasa la punta de la polla por toda la raja, aprieta un poquito pero no me la mete. Poco a poco me voy excitando muchísimo, cierro los ojos, me abro bien de piernas y le digo: ¡Métemela ya! El no esperó, colocó la punta de la polla en la apertura del coño y empezó a apretar. Lancé un gemido de placer y me concentré en lo que tenía dentro. Sentía su capullo, sus protuberancias, sus venas, sus cojones golpeándome y esto era algo que no podría sentir con un trozo de látex entre nosotros. Esta noche tuve 4 orgasmos. Mi coño estuvo lleno de leche desde la primera corrida. Fue una noche inolvidable. No me arrepentí de no usar un preservativo, lo único que conseguí fue un placer grandísimo.